Episodio 06. La innovación escritural en sociología

Pierre Bourdieu
Milagros IA
Episodio 06. La innovación escritural en sociología
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Escuchamos un sonido cordial de bienvenida. Un nuevo usuario le expone a Milagros IA una de sus inquietudes más profundas desde el comienzo de sus estudios universitarios en sociología. Busca un modo que le permita salir de la ortodoxia sociológica, pero sin morir en el intento. Mantenerse al margen del lenguaje abstracto, gélido, aburrido. Textos que suponen un largo proceso de manufactura –años incluso–, pero terminan siendo objeto de discusión de un cónclave de cinco individuos. El usuario –razona– está claro que una salida eficaz reside en las posibilidades que la sociología ha abierto para sí misma.

En este episodio Milagros IA postula escenarios para una innovación escritural en sociología. 

Sonido ambiente: se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida. 

Milagros (voz suave, cordial, alegre). Bienvenide, bienvenida, bienvenido, acabas de conectarte con Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Ah, la bestia! Excelente, ¿y cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes te proporcionaré un relato justo a tu medida. 
Usuario. ¡Fascinante! Déjame ver, déjame ver… Una de mis inquietudes más profundas es encontrar un modo que me permita salir de la ortodoxia sociológica, pero sin morir en el intento. 

Milagros. ¿Te refieres a una ortodoxia caracterizada por su lenguaje abstracto, gélido y aburrido? 

Usuario. ¡Exacto! Me deprime un tanto pensar que lo que estoy preparando ahora está reservado a un cónclave de cinco individuos. 

Milagros. ¿¡El comité tutoral!? 

Usuario. Lo sabes todo, ¿¡eh, Milagros!? Ahora bien, estoy claro que una salida de algún tipo no puede reducirse a una cuestión de voluntad, a las ganitas o el pensar positivo, sino a las posibilidades que la sociología ha abierto para sí misma. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Oye Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, me gustaría, Milagros, que todas mis incursiones al respecto aparezcan en el relato. 

Sonido ambiente: Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida. 

Narrador. Es un lugar común hablar de la sociología con mayúscula, unificada, como un bloque unitario. En realidad, existen diversas sociologías: la alemana, la francesa, la estadounidense, por mencionar las más protagónicas, por no mencionar de igual modo las diferencias sustantivas al interior de cada una de ellas. 

Analista. Los autores que juzgamos fundamentales, desde luego, ejercen su radio de influencia y se han creado códigos de validación y manufactura aquí y en China. En general hay modos estandarizados de plantear y resolver los problemas sociológicos sin importar las zonas geográficas. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Estamos hablando entonces de reglas específicas para jugar el juego de la producción sociológica. 

Analista. Dices bien, y en dicho juego existen posiciones dominantes y dominados como ocurre en cualquier otro juego de la producción de bienes simbólicos o culturales. 

Comentarista. Y, por definición, los dominantes son los encargados de mantener y hacer valer el status quo de la disciplina: por ejemplo, el usufructo del lenguaje gélido, de la abstracción, de las exigencias muchas veces alucinantes de cientificidad. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. A estos tipos los conozco bien. Los ubico en los cursos formativos y en los exámenes profesionales. Son como los policías o los tribunales. 

Analista. Los dominantes son también los veteranos del juego y, en virtud de su condición, no están dispuestos a tolerar cualquier cosa proveniente del mundo exterior. 

Comentarista. El mundo exterior llamado periodismo, el pueblo raso, el entretenimiento, los literatos. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿Y qué pasa con los dominados? 

Analista. Los dominados, por definición, son los aspirantes a las posiciones dominantes y, para lograrlo, son los destinados a modificar o dinamitar el estado de fuerzas de la disciplina. 
Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿Como contrabandistas o aventureros? 

Comentarista. Los dominados son también los recién llegados al juego. Por lo regular son los treintones o cuarentones que acaban de defender su tesis doctoral, o vienen regresando del extranjero, o son los posdoc por México. 

Analista. Sin embargo, muy a menudo terminan siendo correlatos del status quo en su necesidad de incorporarse al puestito de la burocracia académica y sobrevivir. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¡Chispas! Así las cosas, pensando en voz alta, la innovación tendría que venir si o si de la facción de los dominados, pero es poco probable en virtud de su condición. 

Analista. Las innovaciones en sí mismas no son bien vistas en ningún campo científico. 
Aprendiz de sociólogo / usuario ¿Por qué razón? 

Analista. Por varias razones, todas ellas sociológicas, pero concentrémonos en una fundamental: una innovación pone en jaque los modos establecidos o estandarizados de hacer las cosas y, como correlato, los réditos asociados a cada uno de ellos. 

Comentarista. Hablamos de presupuestos y becas, de financiamientos y acceso a publicaciones. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Los réditos que permiten no sólo la dominación de los dominantes, sino las estrategias de reproducción de la especie. 

Analista. De tal suerte que a ninguna posición dominante de la producción sociológica le vendrá en gracia que otros modos a los suyos no sólo sean posibles, sino productivos, expansivos o deseables. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿Y qué pasa entonces con las innovaciones de escritura en la producción sociológica? Es una preocupación constante a lo largo de mis años de estudiante. 
Comentarista. Francamente, yo diría que sus posibilidades son mínimas. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¡Me están desinflando mi globito! 

Analista. Las posibilidades son remotas, ciertamente, pero se desenvuelven algunos gestos dispersos, aleatorios, sin significación estadística. Según la historia de la disciplina, que no es sino la historia del estado de fuerzas entre dominantes y dominados, se observan tres innovaciones remarcables. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Soy todo oídos. 

Analista. La primera y más frecuente ha sido el síndrome de Estocolmo. Se pone como objeto de estudio el mundo artístico, digamos, y entonces la sociología comienza a emular algunos de sus rasgos. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿Un ejemplo, un ejemplo? 

Analista. El género del ensayo: libre, juguetón, subjetivo, en una palabra, artístico. Dicho lo anterior, este género se produce eficazmente en sociología cuando se propone hablar de literatura, plástica o música. 

Comentarista. Una innovación ciertamente lograda que no ocurre de igual modo cuando la sociología se propone hablar del derecho, la familia o la política. En la mayoría de estos temas impera el debate teórico, la comparación histórica, la descripción etnográfica o el uso de estadísticas. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. En una palabra, rige y reina el convencionalismo de la escritura. 

Analista. Dices bien. Una segunda innovación es una innovación sui géneris. Son textos novelescos o narrativos que no son manufacturados por algún concurrente de la disciplina, pero que esconden procesos investigativos tal cual ocurren en la sociología. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿A ver un ejemplo, un ejemplo? 

Analista. Por ejemplo, La comedia humana de Balzac o Los hijos de Sánchez de Oscar Lewis. Cabeza de turco de Günter Wallraff u Operación masacre de Rodolfo Walsh. Y variaciones de esta variante. 

Comentarista. Nótese que son textos narrativos, también novelescos, que no responden a actos imaginativos. 

Analista. En todo caso son referencias o fuentes valiosas para la sociología. Y así todos los recursos literarios o las fuentes periodísticas que se usan para investigar alguna dimensión subjetiva del mundo social. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿Y la tercera posibilidad? 

Analista. La tercera posibilidad es la más radical de todas. 

Comentarista. ¡El sociólogo escritor!, un binomio de difícil explicación. 

Analista. ¡Una extravagancia!, porque, tal cual lo sostenía Lukács a propósito del ensayo, ni es ciencia ni es arte. 

Comentarista. Una rara avis en tierra de nadie. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿Un ejemplo, un ejemplo? 

Comentarista. Richard Sennett, Didier Éribon o Cristina Rivera Garza. 

Aprendiz de sociólogo / usuario ¿Y cómo podría explicarse esta tercera innovación? 

Analista. Observo algunos escenarios, ciertas motivaciones. En primer lugar, los cursos lectivos de Parsons no fueron efectivos. En segundo lugar, son gestos de ruptura, rechazo,
insubordinación. Quizá también son novelistas frustrados en el sentido de que la imaginación les queda corta, o es insuficiente, y recurren a la experiencia, tanto personal como colectiva. Finalmente, es una anomalía del campo, marginal para dinamitar convencionalismos y las buenas maneras del oficio. 

Comentarista. ¡Amén! 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Novelistas frustrados, anomalías del campo, sociólogos insatisfechos. ¡Vaya!, qué escenarios. A mis guiones del pódcast, por fortuna, los justifican razones de época, rastreables a partir del hipertexto y la mutación del acto de leer al acto de escuchar por medio de los teléfonos personales inteligentes. 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros. IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Temporada dos, episodio cinco: La innovación escritural en sociología. Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Y el Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo ska): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Baricco. A. (2023). La vía de la narración. Anagrama. 
Becker, H. (2022). Manual para la escritura de científicos sociales. Cómo empezar y terminar una tesis, un libro, un artículo. Siglo XXI. 
Becker, H. (2014). Para hablar de la sociedad: la sociología no basta. Siglo XXI. 
Beltrán Nieves, F. y Páez, L. (2023). Audio-Acá. Ensayo sobre el pódcast académico. Razón y palabra. 27(117): 56-69. https://doi.org/10.26807/rp.v27i117.2056 
Beltrán Nieves, F y Páez, L. (2024). Investigación social al oído. Revista Digital Universitaria. 25 (6): 1-10. https://www.revista.unam.mx/2024v25n6/investigacion_social_al_oido/ 
Beltrán Nieves, F. y Páez, L (2021). Podcasting, ensayo conceptual de un diseño. Sociológica México, 37 (107): 105-138. https://sociologicamexico.azc.uam.mx/index.php/Sociologica/article/view/1723/1783 
Bourdieu, P. (2000). Cuestiones de sociología. Istmo. 
Bourdieu, P. (1999). “El campo científico”. En Intelectuales, política y poder, pp. 75-110. Eudeba. 

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Episodio 05. El tiempo nos habita

norbert elias
Milagros IA
Episodio 05. El tiempo nos habita
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Escrito por Ernesto Cayetano Sotelo Galicia y Diego García Osorio.

Se activa de inmediato un nuevo intercambio por medio de un dispositivo personal. Un usuario se interroga sobre el tiempo. ¿Por qué ciertas experiencias transcurren –o eso sentimos– tan lentamente? Una charla monotemática, una clase sin brillo, un día monótono. Otras experiencias, por el contrario, pasan volando, sobre todo experiencias que nos trastocan y nos conmueven. ¿Qué clase de experiencia es la del tiempo? Milagros IA aprovecha estas incógnitas expuestas por el usuario para explorar el aspecto temporal de la construcción social de la realidad.

Sonido ambiente: se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida. 

Milagros. Bienvenido, bienvenida, bienvenide, acabas de encender Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Hola, Milagros! Hay algo que me inquieta, algo que percibo, pero no alcanzo a comprender del todo. ¿Por qué el tiempo se nos escapa cuando disfrutamos, pero se hace eterno en el transcurrir de un día monótono? 

Milagros. ¿Algo más que quieras añadir antes de sumergirnos en el continuo devenir del río llamado tiempo? 

Usuario. Mmm… Deja lo pienso ¡Ya lo tengo! Transpórtame al inicio mismo de la humanidad para comprender mejor cómo el tiempo se ha experimentado desde los primeros pasos de la especie humana. 

Sonido ambiente: Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida. 

Narrador. Nuestro punto de partida es Norbert Elias, quien comprende el tiempo a partir de un conjunto de pautas que organizan la experiencia social. 

Comentarista. Piensa en cómo usamos relojes y calendarios para coordinar nuestras actividades. Los relojes y los calendarios no son fenómenos naturales, sino herramientas que hemos creado y normalizado socialmente. 

Analista.  Elias muestra que el tiempo objetivo es como un río, pero nosotros lo navegamos en barcos distintos. Una hora de aburrimiento pesa como plomo; en cambio, una hora de pasión vuela como pájaro. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Entonces, ¿estas herramientas como los relojes no «miden» el tiempo en sí, sino más bien facilitan la coordinación social? 

Analista. Exacto. Como señala Norbert Elias, los relojes miden algo concreto, como una jornada de trabajo o el tiempo que tarda un corredor. Son instrumentos sujetos a una norma social que permiten comparar la duración y el ritmo de diferentes fenómenos. La idea de que el «tiempo» tenga un carácter instrumental es central. 

Narrador. En sus orígenes, el tiempo era ante todo un medio para orientarse en el mundo social. Solo con la Edad Moderna se empezó a utilizar los relojes como instrumentos distintivos para la investigación de los fenómenos naturales. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Nunca lo había pensado así. Siempre he sentido que el tiempo es algo que existe y que los relojes simplemente lo miden. Pero si lo veo como una herramienta… ¿para qué serviría exactamente en la sociedad? 

Comentarista. Principalmente para sincronizar nuestras acciones con las de otros y con los eventos que nos rodean. Piensa en un horario de trenes: nos permite saber cuándo llegará el tren para poder coordinar nuestro viaje con el de otras personas. Los relojes nos permiten acordar una hora para reunirnos. 

Analista. En esencia, el tiempo nos ayuda a establecer posiciones y duraciones dentro del flujo de los acontecimientos. Una sociedad compleja como la nuestra difícilmente podría funcionar sin estos medios de orientación temporal. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Sería un caos total, supongo. Nada estaría coordinado. 

Narrador. Precisamente. Y a medida que avanza nuestra vida, interiorizamos estas regulaciones sociales del tiempo. Aprendemos desde niños a vivir según el reloj y el calendario, hasta el punto de que se convierte en una especie de autorregulación. 

Comentarista. ¿No sientes la presión de tener que llegar a tiempo a tus compromisos o de que los años «pasan volando»? Esa conciencia del tiempo es parte integral de nuestro modelo social. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Claro que sí. A veces me siento esclavo del reloj. Y luego pienso en historias como Alicia en el país de las maravillas, donde el tiempo parece comportarse de manera completamente ilógica. Eso me hace cuestionar si nuestra concepción del tiempo es la única posible. 

Analista.  Esta referencia a Alicia es muy pertinente. Desafía nuestras normas sociales y nuestra experiencia cotidiana del tiempo. Nos muestra un escenario donde las reglas que damos por sentadas no se aplican, lo que indirectamente resalta el carácter construido y normativo de nuestro propio entendimiento del tiempo. 

Narrador. La lógica temporal en el país de las maravillas es fluida y depende de los caprichos de sus habitantes, lo que contrasta fuertemente con la necesidad de regularidad y sincronización que caracteriza nuestras sociedades. 

Comentarista. En sociedades antiguas, como las tribales, el tiempo se mide por cosechas o lunas. Pero en una sociedad moderna, con sus oficinas y horarios, nos obliga a desarrollar un “reloj interno” hiperpreciso y más nos estresa cuando falla, como al “Conejo Blanco” de Alicia.
 
Usuario / aprendiz de sociólogo. Espera un momento, deja checo si entendí bien. La concepción y la experiencia temporal varían según las condiciones de una sociedad e influyen en mi percepción subjetiva del tiempo. Entonces, ¿mi conciencia del tiempo es producto de mi trayectoria de vida y de las expectativas que hay alrededor? 

Analista. Precisamente. La sociedad espera que a cierta edad desempeñemos ya sea el rol de estudiante, profesional, ciudadano, padre, etc. Y que para ello cumplamos ciertos horarios, alcancemos metas en plazos definidos y que tengamos una disciplina del tiempo. 

Comentarista. De niños, el tiempo parece infinito, solo importa jugar y crecer. Pero de adultos, ese mismo reloj social nos apura. Por ejemplo, ¿para cuándo el trabajo estable? ¿Y la familia? La edad no solo marca los años, sino lo que “deberíamos” estar haciendo en cada fase de nuestras vidas. 

Narrador. El tiempo subjetivo es una expresión articulada por la estructura social. Así que no se limita a la cooperación de actividades sociales, sino es una fuerza social que le otorga un significado a cada paso en el camino que debe cumplir el individuo en su devenir sociocultural. 
 
Usuario / aprendiz de sociólogo. Esto quiere decir que por más subjetiva que parezca mi percepción temporal, ésta es producto de un acuerdo colectivo sobre qué es el tiempo y cómo funciona. 

Comentarista. ¡Justo!, ¡acabas de dar en el clavo! 

Narrador. Cuando entendemos esto, vemos con otros ojos nuestras experiencias temporales y cómo distintas sociedades navegan el ritmo de la vida. Al final, estudiar el tiempo desde esta perspectiva nos revela un montón sobre la humanidad y de rebote, sobre nosotros mismos. 
Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. Sound of a radical digital unplug. 

Milagros. Acabas de escuchar Milagros. IA de esbozos narrativos. Un podcast de investigación sociológica. Temporada dos, episodio cinco. El tiempo nos habita. Escrito por Ernesto Cayetano Sotelo Galicia y Diego García Osorio. Asesoría de guion y producción: Fernando Beltrán Nieves. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Y el Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo romántica): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Becker, H. (2014). Para hablar de la sociedad: la sociología no basta. Siglo XXI. 
Elias, N. (2010). Sobre el tiempo. Fondo de Cultura Económica.  

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Episodio 04. El aspecto moral de las representaciones

Milagros IA
Milagros IA
Episodio 04. El aspecto moral de las representaciones
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Se escucha el timbrazo de una nueva conversación. Un usuario le confiesa a Milagros IA su perplejidad ante las conclusiones disímiles a las que pueden llegar los lectores de las investigaciones sociológicas que se publican. No se habla del mundo social por lo que es –ataja Milagros IA–, sino por lo que debiera ser, en virtud de lo cual a la sociología se la lee en forma performativa o normativa.

Este episodio explora la contraparte del trabajo que efectúan los productores de representaciones: los modos de usos por parte de los usuarios de dichas representaciones. Una contraparte en razón directa de la división intelectual del trabajo intelectual. Los usuarios son de muchos tipos. Los hallamos algunas veces híper precisos, dispuestos a corregir la representación. Y en otras ocasiones los encontramos holgazanes. Usuarios a quienes les basta y sobra con dirigirse a las conclusiones, en busca de quiénes fueron los culpables. 

Sonido ambiente: se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.

Milagros (voz suave, cordial, alegre). Bienvenido, bienvenide, bienvenida, acabas de contactarte con Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Mega wow! ¿Y cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes te proporcionaré un relato justo a tu medida. 

Usuario. Déjame pensar. A ver, en este momento me sorprenden las conclusiones disímiles a las que pueden llegar los lectores de las investigaciones sociológicas que se publican. 

Milagros. Pasa que no se habla del mundo social por lo que es sino por lo que debiera ser, en virtud de lo cual a la sociología se la lee en forma performativa o normativa. 

Usuario. ¡Exacto! Muy a menudo los lectores de la sociología se concentran únicamente en las conclusiones, porque desean saber desde ya quiénes fueron los culpables. 

Milagros. La llaman la “diáspora del sentido”… Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre el aspecto moral de las representaciones. 

Usuario. Ya veo; estamos hablando de una variación de la antigua disyuntiva entre datos y valores, entre hechos y juicios de valor. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Disculpa Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Claro, pero no sé bien a bien cómo exponértelo. A ver, Milagros, me gustaría que yo mero, intervenga en el relato. 

Sonido ambiente: Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida. 

Narrador. Convengamos que existe una división intelectual del trabajo. Por un lado, los productores de las representaciones y, por otro, los usuarios de dichas representaciones. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. Representaciones como fotografías, mapas, tablas estadísticas, obras de teatro, novelas, ensayos y el amplio espectro de lo que producen las ciencias sociales. 

Comentarista. Los productores, de este modo, se esfuerzan y rivalizan en producir representaciones confiables o veraces de la realidad. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. Ya entramos en problemas: ¿qué significa “representación confiable de la realidad”? 

Comentarista. Los productores toman decisiones, por ejemplo, sobre cómo ordenar el material, las pruebas, la argumentación, etcétera, y configuran de muchos modos la representación de la realidad. 

Analista. Al mismo tiempo o con ello, los productores tratan de evitar confusiones, cuestionamientos o falsas deducciones. Otra manera de decirlo, es que los productores intentan controlar el margen de maniobra de la interpretación de los usuarios.  

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Y cómo los productores controlan el sentido de la interpretación? 

Analista. Anticipan impugnaciones, preguntas de mala fe o críticas. Escriben frases complejas, párrafos enteros llenos de frases subordinadas, responden como mejor pueden y defienden su trabajo. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. No siempre lo consiguen. 

Comentarista. Nunca lo consiguen del todo porque los usuarios son la contraparte de la ecuación de la representación.  

Analista. Existen muchos tipos de usuarios. Los usuarios que están dispuestos a impugnar de cabo a rabo la representación y aquellos otros que encuentran sentido o significados contrarios a los propósitos originales de los productores. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Usuarios criminales? 

Comentarista. Por decir lo menos. 

Analista. En buena medida, si me permiten, es la historia del marxismo, ¿no les parece? En sus orígenes Marx se propuso una teoría ambiciosísima sobre el funcionamiento de la sociedad capitalista y sus crisis cíclicas. En la posterioridad, el marxismo fue teniendo usos y abusos de manual de insubordinación o de contrainteligencia al interior de las organizaciones militantes o partidos comunistas. 

Comentarista. Acuérdate que Marx mismo decía que él no era marxista. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. Es imposible entonces el control de la recepción o la interpretación. Porque los usuarios son caprichosos, abusivos, aleatorios. Sin embargo, debemos señalar también que los productores no son unos angelitos. 

Comentarista. Dices bien. 

Narrador. Se cuenta el caso de un reconocido escritor en México. Había cursado sus estudios en sociología en alguna universidad pública de la Ciudad de México, y cuando tuvo que salir a campo, a realizar observaciones y registros, el abc del diario etnográfico, el tipo decidió inventarse todo. 

Comentarista. Y descubrió de paso que le iba mucho mejor el acto inventivo: concentrarse en el efecto de lo real sobre la inspección in situ de la realidad misma. 

Analista. Lo curioso es que los lectores iniciales del ejercicio aquél, profesor y alumnos, se lo creyeron todo. Dieron por válido, real o factual, un relato ficticio. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Y en este curioso caso quién fue el culpable? ¿El escritor en potencia, diría Aristóteles, o sus lectores incrédulos? 

Analista. Esta clase de interrogantes desembocan en efecto en el aspecto moral de las representaciones: en efecto, en hacer pasar por válido algo que no lo es, que incumple con lo mínimo. 

Comentarista. Tanto más que este caso microscópico sucedió al interior de una comunidad interpretativa, al menos universitaria, en la que se rasgan las vestiduras por determinar qué cosa es válida o inválida del mundo real. 

Narrador. Se cuenta también el caso de un artículo publicado en una prestigiosa revista de estudios culturales y posmodernismo. El artículo estaba lleno de jerga científica y filosófica, pero carecía de sentido y contenía afirmaciones extremas o absurdas. El autor lo escribió deliberadamente como una parodia para probar si la revista en cuestión publicaría un texto sin rigor mínimo, aunque coincidía en lo general con la ideología progre o relativista de los editores. 

Comentarista. Después de publicado aquél artículo, el autor reveló en una carta enviada a otra revista, que el bochornoso caso demostraba la falta de seriedad en las humanidades y ciencias sociales. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¡Auch, eso sí que duele! 

Analista. Este caso particular fue uno más de los contenidos publicados sin verificar que desembocan de igual modo en los aspectos morales de las representaciones. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. En conclusión, son ilegalidades y golpes bajos que suelen cometer los productores de la sociedad representacional. 

Comentarista. ¡Y por favor!: ¡no nos hagas abrir todo el expediente! 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Temporada dos, episodio cuatro: El aspecto moral de las representaciones. Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Y el Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo cursi): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Becker, H. (2014). Para hablar de la sociedad: la sociología no basta. Siglo XXI.

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Episodio 03. Cuando la música compone la sociedad

howard becker
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Episodio 03. Cuando la música compone la sociedad
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Escrito por Ernesto Cayetano Sotelo Galicia y Diego García Osorio.

Brilla en la pantalla el despliegue de una interfaz amigable. En aras de precisar el prompt, el usuario expone algo que ha estado rondando en su cabeza. ¿Cómo podría llevar a cabo –se cuestiona– un estudio sociológico sobre la música barrial? Y en esta línea de esfuerzos –añade–, ¿qué metáforas musicales podrían ser útiles para el análisis?

En este episodio Milagros IA explora cómo la música y la sociología encuentran múltiples intercambios. La música no sólo ha sido objeto de interés para la sociología, sino que la música muy a menudo hace de algún modo sociología. Esto es así porque la sociología no tiene el copyright del análisis de la sociedad.

Sonido ambiente: se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida. 

Milagros. Bienvenido, bienvenida, bienvenide, acabas de encender Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario [tono dubitativo]. ¡Hola Milagros! Tengo una duda que da vueltas sobre mi cabeza. Estoy interesado en realizar un estudio sobre la música como espejo de la identidad barrial. Sin embargo, francamente, no sé cómo hacerlo. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario.¡Espera Milagros! ¿Podrías añadir al análisis metáforas musicales? Me gustaría que me transportes a una sinfonía que refleje un cosmos de posibilidades cambiantes de la sensibilidad humana. 

Sonido ambiente: se escucha de manera breve un riff de rock. 

Milagros. Tus sugerencias son la “clave” de nuestra conversación. Desentrañemos los misterios de la sociedad a través de las melodías que la habitan. 

Sonido ambiente. Transición a una dimensión desconocida. 

Narrador. Nuestro guía aquí será Howard Becker, un sociólogo estadounidense que entendió que la realidad social no es un libro de texto aburrido, sino una novela llena de personajes y tramas complejas. 

Comentarista. Becker presta atención a cómo los artistas visuales, los novelistas, los dramaturgos, los fotógrafos y los cineastas hacen representaciones de la sociedad. De este modo revelan categorías y posibilidades analíticas que las ciencias sociales a menudo ignoran pero podrían resultar de gran utilidad. 

Analista. El arte no solo ilustra la sociología, sino que puede ser sociología. Pink Floyd, con su álbum «The Wall», no solo nos da una experiencia musical, sino un análisis profundo sobre el aislamiento, la alienación y el control social. 

Comentarista. Las letras de Rubén Blades, asimismo, pueden ser un tratado sobre la vida en un barrio marginal, la corrupción política y las esperanzas frustradas. Visto de esta manera ¡la sociología está en el ritmo, en la rima, en cada acorde! 

Usuario / aprendiz de sociólogo [conmocionado]. ¡Wow! Entonces se trata de entender que la música no sólo es un arte en sí, sino un registro del pulso de la sociedad, de sus ansiedades, de sus sueños y de sus contradicciones. 

Comentarista. Absolutamente. La música puede ser el tono de un cambio social, la banda sonora de una revolución o el réquiem de una era perdida. 

Narrador. La música es una representación de la condición humana, que debe ser considerada como otro gran registro de la sociedad, producido bajo las condiciones de su entorno social.
 
Analista. Pensemos las cosas de este modo: las representaciones que nos interesan aquí son grabaciones de una gran orquesta llamada sociedad, en la que ninguna de ellas puede capturar la totalidad de la sinfonía, ya que cada interpretación selecciona ciertos elementos sonoros a destacar. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Deja veo si te entendí bien. La música, como cualquier otra actividad humana, es una representación de la sociedad. Entonces, ¿podríamos decir que la labor de la sociología es desarrollar teorías y métodos para comprender estas representaciones? 

Comentarista. Acertaste. La labor de la sociología implica diseñar teorías y métodos para analizar estas representaciones particulares provenientes del mundo artístico.  

Analista. Con el propósito de entender qué se selecciona, cómo se selecciona y por qué se selecciona. Se trata de construir interpretaciones reflexivas sobre estos registros sonoros de la sociedad. 

Narrador. Así entendido, los informes de la sociología son representaciones sobre las representaciones que provienen de la música, en las que se capturan las condiciones y momentos específicos en las que se produjeron. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. ¡Me has aclarado bastante, Milagros! Pero dime, ¿por qué crees que estudiar a la música como una representación de la sociedad no se ha explorado lo suficiente? 

Narrador. La visión anacrónica en la forma en que se juzgan los trabajos académicos puede dificultar la exploración de aproximaciones inusuales. Los sociólogos que utilizan enfoques no convencionales pueden ser criticados por su falta de «cientificidad». 

Comentarista. Algunos sociólogos temen usar estas formas porque las ciencias sociales a veces se encierran en su «torre de marfil”. ¡Pero eso es como temerle a un solo de guitarra que te puede volar la cabeza con su sinceridad! 

Analista. El miedo a usar el arte como base para un análisis social, a veces viene de una visión limitada de lo que «cuenta» como conocimiento. Pero como dijo Howard Becker, “los sociólogos no tenemos el copyright de la verdad social”. 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Milagros, has renovado mi interés por la sociología. Finalmente, así como lo hace la música, ¿crees que la sociología debería innovar en sus teorías, aproximaciones y métodos para comprender una sociedad que cambia al ritmo de los latidos de su propio corazón? 

Comentarista. ¡Por supuesto! La sociología debe innovar. La sociedad es una sinfonía en constante movimiento, no una partitura estática. Si Mozart volviera hoy, ¡seguro estaría mezclando sus propias variaciones! Debemos dejar que la música como cualquier otra representación nos guíe hacia nuevos derroteros de entendimiento. 

Analista. A través de la música la sociología puede impulsar su propio desarrollo epistemológico. Siempre y cuando no se tenga miedo a romper paradigmas. La sociología puede encontrar en la música un espejo que refleje y multiplique sus propias posibilidades. 

Narrador. Recuerda, la sociología está en todas partes, solo tienes que afinar el oído y dejar que la música te guíe hacia nuevas melodías de entendimiento. ¡Y no temas ser como Jimi Hendrix y romper la guitarra de vez en cuando para crear algo nuevo! 

Usuario / aprendiz de sociólogo. Eso es música para mis oídos. ¡Estamos en sintonía! 
Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar Milagros: IA de esbozos narrativos. Un podcast de investigación sociológica. Temporada dos, episodio tres: “Cuando la música compone a la sociedad”. Escrito por Ernesto Cayetano Sotelo Galicia y Diego García Osorio. Asesoría de guion y producción: Fernando Beltrán Nieves. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Y el Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo Ska): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Becker, H. (2014). Para hablar de la sociedad: la sociología no basta. Siglo XXI. 

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Episodio 02. La representación de la realidad

Milagros IA
Milagros IA
Episodio 02. La representación de la realidad
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Milagros IA aguarda la formulación del prompt inicial. Un nuevo usuario le expone inquietudes sobre la construcción social de la realidad. Un problema estrictamente sociológico. El usuario le expone que ha leído con gran interés el trabajo de Howard Becker. Un destacado sociólogo estadounidense de talla mundial. Becker, sin embargo, le ha sembrado poderosas inquietudes. Termina pensando que todo vale por igual. Que todo es relativo. Que no existe incluso la noción estricta de la verdad sobre el mundo social.

Este episodio pondera la amplitud de representaciones que produce la sociedad representacional: escritoras, dramaturgos, fotógrafas, cineastas, estadísticos, sociólogas. 

Sonido ambiente: se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.

Milagros (voz suave, cordial, alegre). Bienvenida, bienvenido, bienvenide, acabas de prender Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas.

Usuario. ¡Carambolas! Vaya, ¿y cómo funciona?

Milagros. Formula el prompt y en instantes te proporcionaré un relato justo a tu medida.

Usuario. ¡Interesante!, a ver, déjame inspeccionar. Estoy interesado en la producción social de la realidad.

Milagros. ¡Una inquietud estrictamente sociológica!

Usuario. Fíjate, Milagros, que Howard Becker, destacado sociólogo estadounidense, muerto hace poco, me ha sembrado poderosas inquietudes. Termino pensando que todo vale por igual, que todo es relativo, que no existe incluso la verdad objetiva sobre la realidad. Algo inquietante.

Milagros. Generando una respuesta.

Usuario. ¿Oye Milagros?

Milagros. ¿Deseas algo más?

Usuario. Sí, me gustaría, Milagros, que todas mis inspecciones al respecto aparezcan en el relato. Sonido ambiente: Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Cómo sabemos lo que sabemos de la realidad?

Comentarista. Directa la flecha, ¿eh?

Analista. Sabemos de la realidad lo que podemos descifrar del amplio espectro de representaciones de la realidad.

Comentarista. Hablamos de novelas, obras de teatro, fotografías, tablas estadísticas, documentales, notas periodísticas, narraciones, series, ensayos y todo el bagaje de las ciencias sociales.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. A ver, a ver. Pero no podemos meter en un mismo costal a la ficción y a la sociología, ¿o sí? Sería como dinamitar la instancia misma de verdad.

Analista. Convengamos que un sociólogo y una novelista, o una mujer matemática y un fotógrafo, o un estadístico y una cineasta, son productores de representaciones.

Comentarista. Mejor aún, todos ellos participan de la sociedad representacional.

Analista. A partir de aquello que les preocupa o inquieta, se proponen construir algo relevante o plausible de la realidad. Del mismo modo, ninguno podría sostener que su representación muestra la realidad total.

Comentarista. Ningún productor cree que su representación es un espejo fiel de la realidad, incluso si se lo propone. Se trata más bien de construcciones o artefactos.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¡Artefactos, ¿eh?! ¡Qué expresión! Me gusta.

Comentarista. Representaciones, construcciones, artefactos. Nunca es, ni puede serlo, la realidad entera.

Analista. Aquí nos ayuda la distinción entre el mapa y el territorio. El territorio o la realidad es como un universo infinito, inabarcable, lleno de detalles microscópicos. El mapa, en cambio, es una representación, un esbozo, un ángulo cuyo fin último es resaltar algo que vale la pena notar.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. El mapa es una representación, nunca es el territorio.

Analista. Para hablar de la sociedad, de todas sus dimensiones posibles, lidiamos todo el tiempo con artefactos, representaciones, construcciones. Para hablar de la sociedad, nunca lidiamos con la realidad misma.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¡Vaya!, nunca lo había pensado de esa manera. Ahora: ¿qué pasa con la instancia de la verdad? ¿Todas las representaciones tienen el mismo peso? Me cuesta trabajo aceptar que la ficción, las series televisivas, obras de teatro, películas o novelas equivalgan lo mismo a las evidencias, datos o argumentos que presentan las ciencias sociales.

Comentarista. Pasa que, para hablar de la sociedad, la sociología no basta.

Analista. La fotografía, la tabla estadística, la narración, la obra de teatro, etcétera, todas ellas son representaciones que producen los productores. Y cada representación responde a reglas por satisfacer, a convencionalismos, a una jerga particular, a exigencias fundamentales, a pruebas mínimamente aceptables.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Un código específico?

Analista. No sólo códigos del oficio, sino de organizaciones que establecen los límites de los posibles. De esta manera toda representación responde de igual modo a presupuestos, a públicos particulares, a exigencias burocráticas o a la consecución de ciertos objetivos.

Comentarista. Todo se vale desde el punto de vista del productor, pero sin duda está fuertemente permeado por la lógica de la organización de la cual forma parte.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. Se pulveriza así la idea de un genio individual, solitario, increado.

Analista. Las representaciones responden siempre a las necesidades o exigencias de las organizaciones de los productores, pero también a los públicos a los que se dirigen.

Comentarista. No cabe duda de que hay sociólogos que escriben para otros sociólogos o novelistas que escriben para otros novelistas. Sin embargo, los públicos son diversos, complejos, disímiles y siempre meten su cucharón.

Analista. Los productores de la ciencia social procuran cerrar el margen de sentido de su representación.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Cómo así?

Comentarista. A partir de un lenguaje técnico e instrumentos de análisis, los productores se esfuerzan por impedir que cualquier cosa se diga sobre la representación que producen.

Analista. Los sociólogos procuran advertir o desmontar impugnaciones, reparos y críticas probables y, de esta manera, argumentar lo más convincentemente posible sobre aquello que les inquieta. Por el contrario, los productores del arte abren el margen de la interpretación de aquello que producen.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Dicho en otras palabras?

Analista. Los artistas permiten múltiples lecturas de sus representaciones, sobre todo los artistas de vanguardia o los artistas conceptuales, y muy a menudo se dispara la crítica o los reparos sin ton ni son.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. Por eso muchas veces termina uno viendo cosas donde no las hay.

Comentarista. Pasa que el trabajo que realizan los usuarios es la contraparte del trabajo de los productores.

Analista. Los productores no existirían sin la existencia de los usuarios. Y los hay de muchos tipos. Los usuarios que están dispuestos a corregir la representación de los productores y están aquellos usuarios que buscan ahorrarse tiempo y encontrar los mejores atajos.

Comentarista. Muy a menudo los productores desconocen los usos que los usuarios realizan de sus representaciones.

Analista. A estos usos variopintos los podemos conceptualizar como constructos.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. Constructos, ¿eh? ¡Sugerente!

Analista. Para los productores sus representaciones son argumentos, pero para los usuarios son archivos y muchas veces terminan dándoles usos que los productores ni siquiera se lo propusieron, se lo imaginaron o lo desearon.

Comentarista. Como cuando Borges termina afirmando que La Sagrada Biblia es una obra de literatura fantástica.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¡Válgame el Espíritu Santo!

Comentarista. Y así ocurre con el resto de los usuarios con respecto a las representaciones de todos los productores y las muchas sorpresas que los productores se llevarían sobre el uso por parte de los usuarios.

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Cómo podríamos concluir? ¿Todo se vale? ¿Todo está permitido? ¿Todos contra todos?

Analista. Existe una división intelectual del trabajo.

Comentarista. Cada representación es una pieza de un vasto mosaico llamado realidad. Y hay usuarios que buscan afanosamente recrearse una idea sofisticada de dicho mosaico y hay otros que ni siquiera se tomarían la molestia en detenerse con una pieza singular. Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension.

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Temporada 2, episodio dos: La representación de la realidad. Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Y el Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo tranqui): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento.

Becker, H. (2014). Para hablar de la sociedad: la sociología no basta. Siglo XXI. 
Bourdieu, P. (2000). Cuestiones de sociología. Istmo. 
Bourdieu, P. (1999). “El campo científico”. En Intelectuales, política y poder, pp. 75-110. Eudeba. 

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Episodio 01. La sociología en acción

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Milagros IA
Episodio 01. La sociología en acción
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Una nueva usuaria desperdigada en la galaxia entabla conversación con Milagros IA. Había estimado dedicarse a la música –cuenta– pero también la convoca la sociología. Ha leído cosillas fragmentarias, ha visto shorts en redes, pero la sociología –concluye– no tiene buena prensa. ¿Qué hacen los sociólogos? ¿Qué resuelven?

En el episodio inaugural de la temporada 02 se discute una diferencia fundamental. Los juicios de comprensión que formula la sociología frente a los juicios de valor que la política, el periodismo o los ciudadanos de a pie producen sin respiro a propósito del mundo social. 

Sonido ambiente: se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.
 
Milagros (voz suave, cordial, alegre). Bienvenido, bienvenida, bienvenide, acabas de encender Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Alucinante!, ¿pero cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes te proporcionaré un relato justo a tu medida. 
Usuario. ¡Vaya, déjame ver! Mmm… estoy a punto de decidir entre música o sociología como mi vocación profesional. 

Milagros. ¡Una decisión estrictamente espeluznante! 

Usuario. ¡Así lo creo! Hace poco me llamó poderosamente la atención la sociología. Leí unas cosillas, escuché unas entrevistas, pero desconozco bien a bien a qué se dedica o qué propone esta disciplina… tiene como mala prensa. 

Milagros. Generando una respuesta. 
Usuario. ¿Disculpa Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, pero no sé cómo plantearlo. A ver Milagros; me gustaría que yo misma aparezca también en el relato. 

Sonido ambiente: Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida. 
Narrador. El mundo social narra sin descanso el sentido de su rumbo. La política lo hace. El periodismo de igual modo. Los tribunales, los ensayistas, las personas de a pie. Las sociólogas también. 

Aprendiz de socióloga / Usuario. ¿Pero todo el mundo tiene razón? 

Analista. En parte sí, y en buena parte no, pero la cosa no es tan sencillita de ponderar o clarificar. 

Narrador. Cada segundo, sin límites, las narraciones o las conjeturas que provienen de la política, los tribunales, la calle o el periodismo bombardean el espacio público. Elaboran juicios o sentencias inmediatas: por ejemplo, esto está mal, eso es lamentable, esto otro no debería ser, aquello es ridículo. En buenas cuentas formulan juicios morales. 

Analista. La sociología, por el contrario, se propone explicar por qué ocurre lo que ocurre: el crimen, la deserción escolar, el rechazo a la lectura y un infinito etcétera, pero tarda un tiempo considerable en formular lo suyo. 

Comentarista. La sociología produce sobre todo juicios de comprensión, de explicación, juicios epistemológicos. 

Narrador. La política, el derecho o el periodismo concentran sus mayores energías en imputar la responsabilidad que tienen las acciones individuales. 

Comentarista. Escuchamos frecuentemente razonamientos del tipo “los pobres son pobres porque quieren” o “el delito o el crimen ocurre porque existen delincuentes o criminales”. Estas expresiones son típicas de la política, de la calle, del periodismo. 

Aprendiz de socióloga / usuario. ¡Vaya!, es lo que aparece en pantalla cada vez que abro Facebook, Equis o Tiktok. 

Comentarista. Estas expresiones son el sentido común que se expande por todos los frentes. 

Analista. Para la política, los tribunales, el periodismo o la calle, lo que existe allá afuera son los individuos y nada más. Y para la formulación de sus juicios, parten del supuesto que los individuos son libres, autónomos, conscientes de sí, sin límites de ningún tipo y actúan en consecuencia. 

Aprendiz de socióloga / usuario. Creo que a todo mundo nos complace esta imagen, ¿no es así? Que, con respecto a los logros o las derrotas, sobre todo los logros, somos conscientes de lo que buscamos o queremos, somos libres, autónomos y que mis límites, por ejemplo, son los límites que yo mismo me he impuesto.  

Comentarista. Es una bonita ficción, insuficiente en aras de la comprensión de cómo opera el mundo social. No existen tales individuos y me atrevería a afirmar que lo que importa en verdad no son los individuos per se, sino las relaciones entre los individuos o las condiciones de producción de dichos individuos. 

Aprendiz de socióloga / Usuario. ¿Me la podrías barajear más despacio? 

Comentarista. Enfocarse en los individuos es como concentrarse en un árbol solitario, pelón y escueto. De lo que se trata, por el contrario, es de la comprensión del bosque, la gran imagen, la creación de un panorama amplio, sofisticado o complejo. 

Aprendiz de socióloga / Usuario. A ver dame un ejemplo cristalino. 

Analista. Los accidentes automovilísticos a causa de la ingesta del alcohol. Se señala de inmediato la imprudencia de los conductores, la venta a altas horas de la noche, el exceso. Sin embargo, es una imagen parcial para comprender esta situación. 

Comentarista. Así las cosas, esta imagen estrictamente individual equivaldría a la imagen del árbol solitario, pelón y escueto. 

Analista. Un entendimiento completamente distinto consistiría en tomar en cuenta la falta de transporte público nocturno, el estado de las avenidas o las calles, de los señalamientos, del funcionamiento de los autos. Las posibilidades que aumentan o disminuyen los riesgos de las muertes por accidentes automovilísticos. 

Aprendiz de socióloga / Usuario. Ya veo: de un enfoque meramente personal, de la elección individual, del destrampe y la fiesta, se convirtió de inmediato en una cuestión estrictamente social si se toman en cuenta estas otras dimensiones. 

Comentarista. Es la transición del árbol solitario, pelón y escueto a la reconstrucción de la gran imagen, el bosque, la creación de un panorama amplio, sofisticado y complejo. 

Aprendiz de socióloga / Usuario. Pienso que otro buen ejemplo es el razonamiento que propone El Haragán y compañía en una de sus rolas, ¿no?

Analista. Disculpa, ¿quién? 

Aprendiz de socióloga / Usuario. Un grupo de rock mexicano, y entonces cuando se propone reconstruir la explicación definitiva de un acto delincuencial, seguramente en Lerma o Naucalpan, entona: “Él no lo mató, fue el medio, sus padres, sus amigos, la necesidad, sus ansias, qué sé yo”, y en todo ello reside la gran imagen, el bosque, ¿no es así? 

Analista. Los individuos son conscientes de sus deseos, qué duda cabe, pero desconocen el por qué o cómo se crearon esos deseos. 

Comentarista. Y en esa producción social de los deseos, residen justamente las múltiples determinaciones, las múltiples socializaciones, las coacciones o determinismos provenientes de la familia, la escuela y el barrio. 

Narrador. Muy a menudo se rechaza la explicación sociológica porque es contraintuitiva, contraviene lo evidente. La gente, por lo regular, desprecia esta clase de razonamientos porque les basta y sobra la noción de que las motivaciones individuales son las únicas responsables de sus actos. 

Analista. Habría que calzarse los zapatos de alguien que duerme cuatro o cinco horas diarias, come una o dos veces al día, quema demasiado tiempo en los traslados, no tiene realmente el modo para solventar las cuentas y no puede tampoco darse el lujo de tomarse unos días de descanso, digamos, para darse una idea de las presiones o las coacciones del mundo en el que vive. Para desembocar quizá en el fracaso escolar o económico, el delito o la migración. 

Narrador. Así las cosas, resulta interesante detenerse en la imagen que la política, los tribunales o el periodismo de derechas producen de la sociología.  

Comentarista. Pero no exclusivamente de derechas. 

Narrador. Todas ellas recrean una imagen de la sociología como aquella que justifica o exculpa el comportamiento, digamos, reprobable, anómalo, desviado, delincuencial, criminal, incluso los actos terroristas. La reducen entonces a una suerte de “cultura de la excusa”. 

Analista. La política, el derecho o el periodismo formulan razonamientos monocausales, al mayoreo en épocas electorales. 

Comentarista. Resolver los problemas en 10 minutos, ¿les suena?  

Aprendiz de socióloga / usuario. Recuerdo al ex gobernador de Nuevo León, “El Bronco”, que proponía acabar con el crimen o la delincuencia a partir de mocharles la mano. 

Narrador. El trabajo de la sociología no consiste en rechazar el peso de lo individual en el mundo social, sino en ofrecer razones sociales de los comportamientos individuales. 

Analista. Es una disciplina que se propone sacar todos los réditos posibles del precepto spinoziano. 

Aprendiz de socióloga / usuario. ¿El qué? 

Analista. El propósito de extraer todas las consecuencias analíticas de un planteamiento filosófico, propuesto por Baruj Spinoza, un pensador holandés, el cual rezaba: “no lamentar, no reír, no detestar, sino comprender”. 

Comentarista: Comprender es entonces la construcción de la gran imagen, el bosque, la creación de un panorama más amplio, sofisticado, complejo. 

Analista. Y por esta declarada insatisfacción con el peso de la responsabilidad individual, la reprueban, la censuran o la ridiculizan. 

Comentarista. Que yo sepa a ningún médico lo ridiculizan, lo reprueban o lo censuran cuando se dedica a diagnosticar, inquirir, clarificar la situación de un paciente. Nadie termina culpándolo de justificar o celebrar las enfermedades que trata. 

Analista. Sin embargo, paradojalmente, sí ocurre con la sociología. 

Aprendiz de socióloga / usuario. Entonces la sociología se dedica a comprender la situación. Pero de inmediato la reprueban, censuran o ridiculizan, porque nos obliga a salir de la respuesta fácil, de la inmediatez y a pensar las conexiones significativas. 

Comentarista. Ahí tienes a la sociología en acción. 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Temporada dos, episodio uno: La sociología en acción. Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma. Y el Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo romántica): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento.

Bourdieu, P. (2000). Cuestiones de sociología. Istmo. 
Lahire, B. (2016). En defensa de la sociología. Contra el mito de que los sociólogos son unos charlatanes, justifican a los delincuentes y distorsionan la realidad. Siglo XXI. 

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Episodio 08. La emergencia de un punto de vista. El caso Pierre Bourdieu

pierre bourdieu
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Episodio 08. La emergencia de un punto de vista. El caso Pierre Bourdieu
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Se escucha el timbrazo proveniente de una descarga de un website. El usuario comienza su interacción con Milagros IA, generadora de esbozos narrativos. Él cree, le dice, que Pierre Bourdieu lo explica todo. Milagros IA aprovecha la ocasión para reconstruir la emergencia de un punto de vista: el caso Pierre Bourdieu.

Destaca su transición de la filosofía, cumbre y cima del campo intelectual francés, a la sociología, una disciplina sin buena prensa. Se analizan las influencias personales, universitarias y sociales que llevaron a Bourdieu a desarrollar su enfoque sociológico crítico. Se aborda la experiencia decisiva en la guerra de Argelia, su origen humilde y su rechazo a la filosofía encarnada en la figura de Jean Paul Sartre. Se resalta cómo esta configuración de experiencias e influencias moldearon su perspectiva sobre la sociedad contemporánea y la relevancia de comprender el contexto material de las ideas.

Sonido ambiente: se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.

Milagros (voz suave, cordial, alegre). Bienvenido, bienvenide, bienvenida, acabas de adquirir Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas.
 
Usuario. ¡Ah qué cosa tan hermosa!, pero ¿cómo funciona?
 
Milagros. Formula el prompt y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar.
 
Usuario. Así las cosas, Milagros… En este momento pienso que Pierre Bourdieu lo explica todo.
 
Milagros. ¡Una percepción común que no conoce límites!
 
Usuario. Ajá, pero, ahora, para desmarcarme de esta conclusión paralizante, retomo lo que Bourdieu mismo alertó sobre la necesidad de una socio-génesis del punto de vista; del suyo en particular y de cualquier otro.
 
Milagros. Estás buscando una sociología de la sociología de Pierre Bourdieu.
 
Usuario. ¡Exacto!
 
Milagros. Te sugiero formular entonces la emergencia de un punto de vista, el caso Pierre Bourdieu.

Usuario. ¡Justo!, algo así.

Milagros. Generando una respuesta.
 
Usuario. ¿Disculpa, Milagros?
 
Milagros. ¿Deseas algo más?
 
Usuario. ¡Sí!, pero no sé bien cómo plantearlo: me gustaría que mis lecturas al respecto se consideren en lo que estoy por escuchar.
 
Sonido ambiente: Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida.
 
Narrador. La génesis de Pierre Bourdieu como sociólogo inició con el desdibujamiento de una alta aspiración, rastreable en el período universitario, durante los años de 1950.
 
Analista. En efecto, como estudiante de élite en la prestigiosa Escuela Normal Superior, la aspiración debía felizmente coronarse en la emergencia de otro gran filósofo francés.
 
Comentarista. Justamente como lo encarnaba Jean-Paul Sartre en los años de 1950.
 
Analista. El filósofo total, el máximo exponente del existencialismo francés. Quien no sólo podía publicar obras de teatro o novelas, o personificar la izquierda radical, sino responder todas las inquietudes de la condición humana.
 
Comentarista. Un sol brillante que devoraba todo el espectro.
 
Aprendiz de sociólogo / Usuario. Un tipo, más bien, de extraño rostro, ¿no?
 
Narrador. Una legítima aspiración de devenir filósofo que se desdibujó completamente al combinarse profundidades del orden de lo biográfico con el espacio de los posibles.
 
Analista. En orden de importancia, primeramente, el origen social de Pierre Bourdieu.
 
Aprendiz de sociólogo. Esa carta poderosa, nunca falla.
 
Analista. Nacido en un pueblito remoto en el suroeste de Francia, hijo de aparcero y de una mujer que abandonó los estudios a los 16 años, había desde el origen una insatisfacción con la adquisición del punto filosófico de vista.
 
Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Una insatisfacción porque el filósofo mira el mundo desde las alturas?
 
Comentarista. Sin advertirlo nunca del todo, el filósofo asume y hace creer que el mundo social funciona como funciona el mundo filosófico. Y se deja llevar, como gordito de tobogán, barajeando planteamientos sofisticados, pero artificiosos.
 
Aprendiz de sociólogo / Usuario. Como… ¿una suerte de contrabando de lógicas?
 
Comentarista. Pasa que… el punto de vista filosófico suele confundir las cosas de la lógica con la lógica de las cosas.
 
Aprendiz de sociólogo / Usuario. En una palabra, el filósofo habla del mundo social sin realmente hablar de él.
 
Analista. Otra razón del desdibujamiento de aquella legítima aspiración, fue la experiencia del internado.
 
Narrador. Desde el término de los estudios primarios hasta el exigente concurso de ingreso a la prestigiosa Escuela Normal Superior, Pierre Bourdieu pasó la mayor parte de su tiempo en un internado, lejos de su familia o de sus amigos.
 
Comentarista. No recuerdo si fue Flaubert o Erving Goffman quien aseguró que aquél que conocía el internado sabía desde ya todo acerca de la vida.
 
Analista. Claramente, saber sobrevivir en un mundo hostil. Estamos hablando de escaramuzas, soledad, delaciones, estricta disciplina, rivalidades y, para Bourdieu, la práctica del rugby. Un deporte de contacto que le enseñó el espíritu de cuerpo, del cuerpo colectivo.
 
Aprendiz de sociólogo / usuario. Nunca nadie, se salva solo.

Comentarista. A diferencia de Sartre o Maurice Merleau-Ponty quienes salían a practicar el tenis como buenos hijos de burgueses.
 
Narrador. La Escuela Normal Superior, después, lo contactó con los profesores Alexandre Koyré, Gaston Bachelard y Georges Canguilhem, tres figuras heterodoxas, pero decisivas.
 
Analista. Había entre ambos bandos, profesores y alumno, una afinidad biográfica e intelectiva. Provenientes del mundo exterior o de lugares humildes, estos tres profesores de filosofía ocupaban puestos modestos, casi marginales. No encarnaban la figura del filósofo total, sino, alejados de los reflectores o en las sombras, realizaban investigaciones puntillosas sobre las posibilidades o imposibilidades de la ciencia moderna.
 
Aprendiz de sociólogo / usuario. Como… ¿qué clase de posibilidades?
 
Analista. La ciencia moderna hace ciencia cuando conquista, construye y prueba sus objetos de estudio.

Aprendiz de sociólogo. ¡Vaya, el mantra del oficio de sociólogo!

Comentarista. Y esta triada de profesores le mostró a Pierre Bourdieu la ruta de escape para vivir de otro modo la vida intelectual.
  
Narrador. Y al término de los estudios universitarios en filosofía vino el punto de inflexión: el servicio militar por el estallido de la Guerra en Argelia. Un llamamiento forzoso que culminó en castigo, enviándolo a la Guerra de Argelia, cuando estaba por cumplir 25 años.
 
Aprendiz de sociólogo / usuario. ¿De castigo?
 
Analista. En efecto, violentas discusiones con oficiales sobre la rebelión en Argelia.
 
Comentarista. Y cuando iba en barco directo a la Argelia en llamas, intentó sin éxito desestimar el racismo corriente de sus compañeros soldados rasos.
 
Analista. Obreros de fábricas, que votaban a la derecha.
 
Aprendiz de sociólogo / Usuario. Ya escucho la ráfaga de linduras: terroristas, traicioneros o moracos.
 
Narrador. De inmediato se incorporó en una comisión de servicio donde pasaba a máquina informes, redactaba la correspondencia y realizaba guardias nocturnas. Aprovecha el tiempo para escribir sobre lo que sucedía en un país que se desconocía todo.
 
Analista. Comienza de pronto una verdadera conversión. No sin arriesgar el pellejo, sale a terreno en disputa para investigar lo que puede sobre la vida doméstica y los rituales.
 
Comentarista. Teje contactos, interlocutores, obtiene permisos. Comienza el diario de campo. Utiliza mapas, registra observaciones in situ, toma fotografías, diseña cuestionarios y realiza estadísticas. Un arsenal variado de instrumentos de análisis sobre preocupaciones bastante delimitadas.

Narrador. En el período de 1955 a 1961 Pierre Bourdieu permanece en Argelia, primero en el servicio militar y después como profesor visitante en la Facultad de Letras de la capital argelina.
 
Analista. Proveniente de un mundo parisino donde la filosofía lo sabe o lo puede todo, cima y cumbre de la vida intelectual en Francia, Bourdieu se hace etnólogo en Argelia. Una antesala directa para convertirse en sociólogo durante el decenio de 1960.

Comentarista. A diferencia de la filosofía, lugar de las grandes ambiciones intelectuales, Bourdieu se decantará por la sociología: una disciplina en aquella época en el fondo del prestigio o del reconocimiento al interior del campo intelectual francés. Una ciencia plebeya, dirá en algún lugar más tarde, vulgarmente materialista de las cosas que nos rodean y nos traspasan.
 
Aprendiz de sociólogo. ¡Vaya!, en una sola frase puede condensarse el punto de vista de Pierre Bourdieu.

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension.

Milagros. Acabas de escuchar, Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio ocho: La emergencia de un punto de vista: el caso Pierre Bourdieu. Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025.
 
Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo romántica): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Bourdieu, P. (2006). Autoanálisis de un sociólogo. Anagrama.

Bourdieu, P. (1993). “Concluding Remarks: For a Sociogenetic Understanding of Intellectual Works.”. En Bourdieu: Critical Perspectives. En C. Calhoun, E. LiPuma, y M. Postone (Eds.), pp. 263-275. University of Chicago. 

Bourdieu, P. (1999). “Confesiones impersonales”. En Meditaciones pascalianas, pp. 50-61. Anagrama.
 
Bourdieu, P. (2011). “La ilusión biográfica”. Acta Sociológica, 1(56), 121–128. https://doi.org/10.22201/fcpys.24484938e.2011.56.29460 

Bourdieu, P. (2002). Lección sobre la lección. Anagrama. 

Bourdieu, P y Passeron, J.C. (1996). “Sociología y filosofía en Francia desde 1945. Muerte y resurrección de la filosofía sin sujeto”, En José Luis Moreno Pestaña y Francisco Vázquez (Eds.) Pierre Bourdieu y la filosofía, pp. 111-162. Ediciones de Intervención Cultural. 

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Episodio 07. ¿A qué responde la fascinación de Talcott Parsons por Alemania?

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Episodio 07. ¿A qué responde la fascinación de Talcott Parsons por Alemania?
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Vibra la pantalla de un dispositivo personal. El usuario confiesa su amor por la sociología hecha en Estados Unidos, pero desconoce la fascinación de Talcott Parsons por Alemania. En este episodio Milagros IA destaca cómo sus estancias europeas, primero en Inglaterra y, después, la experiencia en Heidelberg, Alemania, dictada por el absoluto azar, fueron decisivas para la adhesión de Parsons a la Sociología. El cosmopolitismo intelectual de Parsons, su capacidad para integrar múltiples influencias y, sobre todo, de la marca intelecutal de Max Weber gracias al acceso que le dio Marianne Weber al archivo personal de su marido, le permitieron desarrollar más adelante una teoría sociológica robusta. Aunque de difícil acceso. Gracias a sus ceñeras traducciones al inglés, se le debe a Parsons la introducción del pensamiento de Max Weber a los Estados Unidos.

Sonido ambiente: Se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.
  
Milagros (voz angelical, suave, cordial, humana). Bienvenida, bienvenido, bienvenide, acabas de descargar Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas.
 
Usuario. ¡¿En serio?!¡Wow, me encanta! ¿Y cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida. 

Usuario. Bueno, Milagros, estoy ahora entusiasmado por la sociología hecha en Estados Unidos. 

Milagros. ¡Mira tú! La vanguardia de la dominación mundial. 
Usuario. ¡¿Verdad que sí?! 

Milagros. Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre Talcott Parsons y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar. 

Usuario. Claro, un autor decisivo. Ahora bien, Milagros, yo… cómo expresarlo, yo no estoy familiarizado con la formación inicial de Parsons. Me gustaría escuchar algo sorprendente. 
Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Oye Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, bueno, me gustaría… ¿cómo decirlo? Quisiera que yo mismo aparezca también en el relato. 

Sonido: A complex sound of a transition to an unknown dimension. 

Analista. Talcott Parsons estuvo interesado toda su vida por Alemania. Su muerte, en 1979, ocurrió justamente en su retiro en la ciudad de Múnich, Alemania. 

Aprendiz de sociólogo / Usuario. ¿Cómo comenzó esta fascinación? 

Analista. Fue un destino dictado por el azar y sin intervención suya de ninguna índole. 
Narrador. Todo comenzó en los estudios universitarios. 

Aprendiz de sociólogo. Bonita forma de comenzar. 

Analista. Orientado inicialmente hacia la biología y la ciencia médica, Parsons viró hacia la economía en el tercer año de sus estudios en el Amherst College. 

Comentarista. Fue el primero de dos virajes bruscos en su trayectoria intelectual. 

Analista. Este cambio de rumbo fue permeado por la influencia de su padre, pastor presbiteriano, y por la de dos de sus profesores economistas, Walton Hamilton y Clarence Ayres. 

Aprendiz de sociólogo. Nunca nadie se salva solo. 

Narrador. Estos profesores entendían su disciplina como un campo interconectado con instituciones de carácter político, histórico o cultural. 

Comentarista. Ambos profesores rechazaban también la reducción de la economía a estudios abstractos, formalistas, de fórmulas matemáticas. 

Narrador. Durante los años de 1920, esta concepción solía etiquetarse bajo el rótulo de “institucionalismo” en Inglaterra y Estados Unidos.  

Comentarista. Emparentados con esta concepción, se desarrollaban en Alemania los estudios de la escuela historicista o del “socialismo de cátedra”, Schmoller, Brentano y compañía, que propugnaba el estudio simultáneo del Estado, la moral y la economía. 

Narrador. Gracias a los lazos académicos tejidos por el profesor Hamilton con sus pares laboristas en Inglaterra, Parsons pudo matricularse, primero, en la “London School of Economics” para continuar sus estudios de posgrado. 

Analista. En Londres fue alumno de los profesores Harold Laski, Hobhouse y Malinowski, quien lo impresionó, y descubrió también la obra de Radcliffe-Brown. 

Comentarista. Antropólogos renombrados de la teoría funcionalista que lo acercaron de igual modo a la sociología que Émile Durkheim impulsaba en Francia. 

Narrador. Tras un año en Londres y con una beca de intercambio en el bolsillo, Parsons fue designado a Heidelberg, Alemania. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Entonces fue una designación dictada por el azar y sin intervención suya de ninguna índole? 

Analista. Parsons hubiera deseado comenzar un doctorado en filosofía alemana, pero optó por continuar sus cursos en economía política. En Heidelberg, inducido por el austro-marxista Emil Lederer, Parsons leyó a Marx, pero fue atraído por las teorías de Werner Sombart y, sobre todo, por las de Max Weber. 

Narrador. Fallecido 5 años antes de la llegada de Parsons a Heidelberg, la influencia de Weber permeaba todo el ámbito intelectual alemán. Sin embargo, esta influencia fue neutralizada cuando los nazis entraron en escena en 1933. 

Analista. En Heidelberg, durante 1925 y 1926, Parsons leyó a Weber y conoció a algunos miembros concurrentes de su círculo tardío. Entre otros, Alfred Weber, su hermano menor. Edgar Salin, el discípulo de Alfred Weber. Y también Karl Mannheim y Karl Jaspers. 

Comentarista. Y del contacto con estos miembros destacados del círculo íntimo de Max Weber ocurrió algo inesperado. 

Analista. Marianne Weber, la viuda de Max, le dio acceso al archivo personal de su marido. De este modo Parsons comenzó la traducción al inglés del célebre ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo, publicado por Parsons en 1930. 

Comentarista. Una traducción que le tomó 3 años en concluir. 

Narrador. La de Parsons, con una introducción al texto, fue la primera traducción inglesa en aparecer. Y de toda la obra de Max Weber, fue el segundo texto que comenzaba a circular en Estados Unidos. 

Comentarista. Nadie en Estados Unidos, dicho sea de paso, había oído hablar de un tal Max Weber. 

Analista. La pasión de Parsons por Weber lo llevará a otra traducción del sociólogo alemán: The Theory of Social and Economics of Organization

Comentarista. Una traducción en colaboración con Alexander Henderson, publicada en 1947. 
Analista. Esta traducción no fue sino la primera parte de Economía y Sociedad. La obra magna de Max Weber disponible en español desde 1944. 

Narrador. Un año después de su estadía en Alemania, Parsons regresó a Estados Unidos con una inquietud intelectual fija: el estudio de la relación entre los cuerpos teóricos de la economía y la sociología. 

Comentarista. Ningún otro sociólogo estadounidense contemporáneo de Parsons, dicho sea de paso, tuvo un itinerario intelectual similar al suyo. 

Aprendiz de sociólogo. Un itinerario sorprendente y cosmopolita desde los comienzos. 

Narrador. Al término de un año de docencia en el Amherst College, Parsons se trasladó a Harvard a obtener el doctorado bajo la dirección del economista Edgar Salin, discípulo de Alfred Weber. 

Analista. Este traslado pudo darse gracias a la solvencia de Richard Meriam en la rectoría del Amherst College.  

Narrador. En Harvard Parsons expuso las primeras conclusiones teóricas de su estancia alemana. 

Analista. Alrededor de las teorías de Sombart y de Weber, Parsons obtuvo el grado de doctor en economía con la tesis El concepto de capitalismo en la literatura alemana reciente. Y decidió llevar a imprenta el capítulo tercero, del que extrajo dos artículos secuenciados. 

Comentarista. La publicación era un requisito previo para la obtención del grado de doctor. Una disertación de 1927 enviada y aprobada también en Alemania. 

Narrador. Un viraje brusco en la trayectoria de Parsons volvió a darse cuando Parsons, ya instalado en Harvard, rechazó las invitaciones de Joseph Schumpeter para colaborar con mayor intensidad en materia de economía política. 

Comentarista. Parsons se había incorporado al cuerpo docente de la Universidad de Harvard, transcurrían los años de 1930, pero había decidido invertirse de tiempo exclusivo en la teoría sociológica. 

Analista. Una inversión de tiempo completo que se verá reflejada pocos años después. 
Comentarista. Con la publicación de La estructura de la acción social en 1937. 

Aprendiz de sociólogo. La obra teórica inaugural de Parsons. 
Comentarista. Grueso libro de más de 800 páginas. 

Analistas. 817 áridas páginas según Sorokin. 

Narrador. La estructura de la acción social es la culminación de un largo recorrido, intenso y cosmopolita de toda una década. Buena parte de la configuración de este libro de difícil interpretación se debió al anhelo de Parsons de apropiarse el estilo escritural de Max Weber. 

Aprendiz de sociólogo. En conclusión, desde sus orígenes, ¿Parsons buscó siempre impregnarse del espíritu alemán? 

Analista. Desde sus orígenes, ciertamente, pero sin encontrarlo nunca del todo. 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio 7. ¿A qué responde la fascinación de Talcott Parsons por Alemania? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo romántica): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Parsons, T. (1967). “Democracia y estructura social en la Alemania prenazi”. Ensayos de teoría sociológica, pp. 92-108. Paidós.

Parsons, T. (2000). “Biografía intelectual”. En Antología. Teoría Sociológica Clásica. Talcott Parsons, pp. 3-59. Gilberto Ruiz Silva, Guillermo Garduño y Salvador Cedillo López (comps.). FCyPS-UNAM.
 
Ringer, F. (1989). “Dos culturas académicas: Francia y Alemania en torno a 1900”. Revista de Educación. Número extraordinario. (1): 135-164.

Tejeiro Sarmiento, C. (2012). “La economía y los economistas en la vida y obra de Talcott Parsons”. Talcott Parsons, ¿el último clásico?, pp. 43-98. Universidad Nacional de Colombia. 

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Episodio 06. ¿Cuál fue la contribución de Marianne Weber en la edición de libros de Max Weber?

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Milagros IA
Episodio 06. ¿Cuál fue la contribución de Marianne Weber en la edición de libros de Max Weber?
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Se enciende una poderosa interfaz digital. El usuario de inmediato confiesa a Milagros IA su dificultad con la lectura de Max Weber. Encriptado, demandante, es fácil perderse, dice. Milagros IA aprovecha para formular algo inusitado. Destaca el colapso nervioso de Weber, que lo inhabilitó durante 6 años ininterrumpidos, y enfatiza el desempeño decisivo de su esposa, Marianne Weber, en la edición y publicación de sus textos o manuscritos tras su muerte en 1920. Se aborda cómo el grueso de sus libros son en realidad compilaciones póstumas de artículos o de manuscritos y se reflexiona el contexto de su producción intelectual. Además, se compara su caso con el de otros autores como Karl Marx, subrayando la compleja relación entre autor, obra y recepción posterior en la sociología.

Sonido ambiente: Se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.  

Milagros (voz angelical, suave, cordial, humana). Bienvenido, bienvenida, bienvenide, acabas de encender Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Carambas!, espectacular, y ¿cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida. 
Usuario. ¡Vaya! A ver, déjame contarte Milagros que estoy leyendo ahora mismo la obra de Max Weber. 

Milagros. ¡Excelente!, un sociólogo de talla mundial. 

Usuario. ¡Demandante!, ¡encriptado!, es fácil perderse. Pero ya sé algo sobre los tipos ideales y la ética protestante como el espíritu del capitalismo. 

Milagros. Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre Max Weber y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar. 

Usuario. ¡Okey! ¡Fantástico! Bueno, Milagros, vamos por partes como sugería Jack el Destripador… yo, yo no estoy tan seguro de cómo Max Weber entró en escena. Me gustaría encontrar algo inusitado. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Oye Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, bueno, me gustaría… ¿cómo formularlo? Me gustaría que yo mismo aparezca en el relato. 

Sonido: A complex sound of a transition to an unknown dimension. 

Narrador. A los 34 años Max Weber sufrió un colapso nervioso que se prolongó durante 6 años. 

Comentarista. Un desmoronamiento mental que le impidió leer y escribir literalmente página alguna. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¡Válgame!, qué cosa le pasó. 

Analista. Marianne Weber, quien escribió una gruesa biografía costumbrista de su marido, aludió que dicho colapso se disparó tras una fuerte discusión con el padre de Max. 

Narrador. A un año del enfrentamiento, sin ningún familiar cercano, el padre de Max Weber, en efecto, falleció solo en la ciudad de Berlín. Así las cosas, con un conflicto interno que saldar, inhabilitado, alejado de las aulas universitarias, Max Weber regresó de la muerte en 1903. 

Analista. Desde su restablecimiento Max Weber conoció su mejor período intelectual. Marianne lo rotuló como “La nueva fase de producción”. 

Comentarista. ¡No fue cualquier regreso! En esta suerte de renacimiento la obra sociológica de Max Weber justamente tuvo lugar. 

Analista. Es necesario señalar desde ya que Max Weber no publicó propiamente libros en vida, sino artículos especializados. 

Aprendiz de sociólogo. A ver ¡aguanta! ¿Cómo fue entonces que sobrevino la invención de sus libros? 

Narrador. A partir de 1904 Weber comenzó a formular su gran contribución al campo de la sociología: lo referente a su sociología de la religión. 

Comentarista. En efecto: inició espectacularmente con el célebre ensayo La ética protestante y el espíritu del capitalismo

Analista. Un ensayo publicado originalmente en dos entregas. La primera en 1904 y la segunda un año después. El fuerte de la obra de Max Weber, artículos especializados, fue configurada de este modo. 

Aprendiz de sociólogo. Entonces, la de Weber, ¿fue una obra edificada en realidad con base en ensayos autónomos? 

Analista. Los libros que asumimos firmados por Max Weber son el efecto de una ficción post mortem. Una ficción que inició su viuda Marianne y editores aliados. 

Comentarista. Artículos especializados enviados a la revista que llevaba por nombre Archivo para las Ciencias Sociales y la Política Social

Narrador. El socialdemócrata Heinrich Braun había fundado la revista Archivos de Legislación y Estadísticas Sociales en 1888. Ahora bien, miembro de una familia judía-alemana-acomodada, Edgar Jaffé le compró la revista por 600 mil marcos, en 1903. Entonces, ya de vuelta a sus funciones docentes, Max Weber había asesorado la tesis doctoral de Jaffé, quien aspiraba a una cátedra universitaria sobre negocios en Heidelberg. 

Comentarista. Dueño del Archivo, Jaffé incorporó a la dirección de la revista a Werner Sombart como a Max Weber, su mentor y amigo. Bajo la nueva dirección, la revista cambió de nombre a Archivo para las Ciencias Sociales y la Política Social

Narrador. Max Weber codirigió el Archivo durante un tiempo. En la dirección se encargaba afanosamente de rastrear material de interés para los lectores de la revista e invitar a autores a colaborar. Por lo demás, Max Weber fue uno de sus prestigiosos autores. 

Analista. Porque Max Weber era ansioso y rechazaba los procesos largos de edición, Weber destinaba en realidad sus ensayos al Archivo para su publicación. 

Comentarista. En un sólo año era capaz de terminar 3 textos especializados en campos de conocimiento distintos y enviarlos a la revista. 

Narrador. Marianne Weber consignó en algún lugar de su extensa biografía que todos los ensayos de Weber eran muy difíciles de hallar tras su publicación. 

Analista. Se perdían en la maraña de las publicaciones periódicas. En este sentido el Archivo era una revista de difícil acceso para todos sus posibles lectores. 

Narrador. Sólo hacia el final de su vida Max Weber se dedicó a editar sus textos terminados y prepararlos como libros para su publicación. Sin embargo, su muerte en 1920 le impidió ver publicados los tomos que forman parte de su basta Sociología de la religión

Analista. De este modo Marianne Weber y editores aliados emprendieron la transmutación de artículos en libros publicados. Sus esfuerzos se justificaban bajo el ropaje de una sólida razón de editor, que ya se ha señalado previamente: evitar la dispersión de las publicaciones periódicas o facilitar el acceso a futuros lectores. 

Comentarista. Esta difícil empresa también ocurrió con los manuscritos y con los borradores. 
Aprendiz de sociólogo. ¿De tal suerte que Max Weber nunca escribió un libro que se rotulara “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”? 

Comentarista. Tampoco escribió un libro titulado “Economía y Sociedad”. La magnus opus reunida tras su muerte. 

Analista. Pasa entonces que los textos conscientemente publicados en vida de los autores difícilmente pueden equipararse a los manuscritos o las notas de trabajo. 

Narrador. De este modo, los lectores actuales o los lectores posibles estamos obligados a jerarquizar el valor que representan las obras que circulan entre nosotros. 

Analista. El caso de Max Weber no es el único caso. Manuscritos de Marx compartieron también un destino similar. 

Comentarista. Textos sin terminar o abandonados a la suerte del criterio de sus albaceas, sus primeros editores. 

Analista. Para el caso que nos ocupa, Marianne Weber para los artículos o manuscritos de Max Weber, y Federico Engels para la obra de Carlos Marx. 

Aprendiz de sociólgo. ¿Manuscritos sin terminar o abandonados que se dieron a conocer como textos presumiblemente terminados? 

Comentarista. Efectivamente: textos de Max Weber, sobre todo de Marx, se convirtieron en algo más que textos de estudio o consulta. 

Analista. Se convirtieron en ¡textos de culto! 

Aprendiz de sociólogo. ¡Jesús, María y José! 

Analista. ¡La sociología, me temo, también es ideología! 

Aprendiz de sociólogo. ¡Jesús, María y José!, pero no manches, elavado a la tercera potencia. 
Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio 06. ¿Cuál fue la contribución de Marianne Weber en la edición de libros de Max Weber? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025.
 
Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo tranqui): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Sotelo, I. (2006, 1 de diciembre). Una interpretación biográfica de la obra de Max Weber. Revista de libros. https://www.revistadelibros.com/biografia-de-max-weber-por-joachim-radkau/#note6.

Weber, M. (2002). Biografía de Max Weber. Fondo de Cultura Económica. 

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Episodio 05. ¿Por qué Georg Simmel renegó de la Sociología?

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Episodio 05. ¿Por qué Georg Simmel renegó de la Sociología?
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Timbra una descarga en la pantalla compacta. El pensamiento filosófico alemán, confiesa el usuario en el primer contacto con Milagros IA, es el terreno de sus inquietudes personales. Milagros IA aprovecha la inquietud para considerar una figura fundamental de la sociología alemana: Georg Simmel. Se discute enseguida cómo Simmel, a pesar de ser un pionero experimental del campo, renegó de la etiqueta de sociólogo, reivindicándose filósofo (mega sic) y de cómo enfrentó dificultades académicas por su origen judío. La sociología alemana de principios del siglo XX era un campo en construcción, lo que explica parte de la ambigüedad en la identidad de Simmel.

También se abordan sus vínculos con Durkheim y Weber, así como el reconocimiento tardío de su obra, especialmente por la Escuela de Chicago, bajo la etiqueta de interaccionismo simbólico. El episodio destaca las paradojas y la vigencia del pensamiento de Simmel en la sociología contemporánea.

Sonido ambiente: Se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.
  
Milagros (voz angelical, suave, cordial). Bienvenida, bienvenide, bienvenido, acabas de descargar Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas.
 
Usuario. ¡No inventes! ¡¿En serio?!, vaya ¿y cómo funciona?
 
Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida.
 
Usuario. ¡Súper bueno! Ahora… déjame ver, mm: creo que mis intereses más inmediatos están ahora concentrados en el pensamiento filosófico alemán.
 
Milagros. ¡Vaya!, un polo cultural ¡muy poderoso!
 
Usuario. ¡Justo!… Siempre me ha fascinado esta tradición de pensamiento y en particular, me atraen las figuras claves de la sociología alemana, pero no le he podido dedicar mucho tiempo.

Milagros. Parece que ha llegado el momento.
 
Usuario. ¡Así parece! 

Milagros. Te recomiendo entonces formular tu inquietud sobre la figura de Georg Simmel y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar. 

Usuario. ¡Maravilloso! Realmente me gustaría escuchar algo sorprendente. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Oye, Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, pero… ¿cómo decírtelo? Me encantaría también que yo misma aparezca en el relato. 

Sonido: A complex sound of a transition to an unknown dimension. 

Analista. Resulta extraño rastrear entre las páginas de los libros que leemos que Georg Simmel renegó de su identidad como sociólogo a la mitad de su producción intelectual. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. ¡Madre santa!; ¡Que ¿qué?! 

Narrador. Un desmarque cuando su obra sociológica distaba mucho de concluir. 

Comentarista. Paradójicamente la crítica posterior lo celebra a Simmel como un sociólogo fundamental. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Y por qué Georg Simmel renegó de su identidad como sociólogo? 
Narrador. Simmel escribió el fuerte de sus obras sociológicas durante 20 años ininterrumpidos. Contribuyó al campo con por lo menos tres obras fundamentales, pero pueden mencionarse las dos más celebradas. Filosofía del dinero de 1900. Y durante muchos años de gestación, su magnum opus: Sociología. Estudios sobre las formas de socialización de 1908. 

Comentarista. Una obra voluminosa donde compiló numerosos ensayos diversos entre sí. 
Analista. Con estas obras en circulación y muchas otras más, la crítica posterior valoró a Simmel como un sociólogo imprescindible. Pero este consenso feliz se instaló muchas décadas después de muerto Simmel. 

Aprendiz de sociólogo. Quizá porque el futuro siempre es el mejor lector, ¿no es así? 
Narrador. Pertenecientes a la generación de 1890, Georg Simmel y Émile Durkheim intercambiaron cartas y puntos de vista por medio de la mediación de Célestin Bouglé, un miembro destacado del grupo de investigadores que coordinaba Durkheim. Simmel había aparecido como uno de los autores alemanes en los dos primeros números publicados en la revista que editaba Durkheim, que llevaba por título El año sociológico. 

Analista. El fuerte de la correspondencia entre Simmel y Durkheim, mediada por Bouglé, se ha perdido desafortunadamente. Las operaciones de la Gestapo en París quemaron buena parte de los papeles personales de Durkheim. 

Comentarista. Por lo demás Durkheim reseñó obras de Simmel, respetándolo y criticándolo con dureza. En cambio, Simmel no refirió sino marginalmente a Durkheim. 

Narrador. Durkheim y Célestin Bouglé quisieron traer a Simmel al Primer Congreso Internacional de Sociología, a celebrarse en París en 1900. 

Comentarista. Es en estos preparativos en los que surge lo inesperado. 

Analista. En correspondencia privada con Bouglé, Simmel declinó la invitación y alegó que sus intereses en sociología habían quedado relegados o terminados con la futura preparación de su libro Sociología. Estudios sobre las formas de socialización. Además, Simmel lamentaba que en el extranjero se lo concibiera como sociólogo, en tanto él se asumía como filósofo. 

Comentarista. En su lectura crítica no publicada en vida, Max Weber leyó precisamente a Simmel como un filósofo interesado en “problemas metafísicos” o por el “sentido” de la vida. 

Analista. Esta negación de Simmel por Georg Simmel, digamos, respondía a su impresión de sentirse aislado en Alemania cuando el siglo XX estaba a punto de comenzar. 

Comentarista. Otra hipótesis sobre esta extraña declaración es que el campo de la sociología alemana estaba todavía sin deslindar y en disputa. 

Narrador. A pesar de esta extraña confesión, Simmel participó de la fundación de la Asociación Alemana de Sociología en 1909 y dictó seminarios muy concurridos de sociología en la Universidad de Berlín durante 20 años. 

Comentarista. El último de ellos un año antes de que estallara la Primera Guerra Mundial. 
Analista. En el quiebre de siglo, en opinión de Simmel, había dos únicos sociólogos dignos de este nombre en Alemania: Ferdinand Tönnies y él mismo. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Y Max Weber estaba pintado o qué? 
Analista. Esta percepción de Simmel se debe a que Max Weber participó del campo casi una década posterior a lo avanzado por él. 

Comentarista. Un desfase debido en buena medida al colapso nervioso de Weber que lo mantuvo alejado de toda actividad intelectual durante 6 años ininterrumpidos. 

Narrador. Reinstalado Weber en la Universidad de Heidelberg, Weber quiso traerlo a Simmel en sustitución de Windelband. Y pese a que movió todas las piezas para conseguirlo, el gobierno de la Universidad desestimó la iniciativa. 

Analista. Simmel buscaba afanosamente su contratación como profesor de tiempo completo, pero lidió toda su vida con un ambiente universitario hostil a su condición judía. Por eso Simmel se había esforzado decididamente con la publicación de numerosos libros. 
Comentarista. Notable diferencia con respecto a Weber en materia de publicaciones, porque Weber en vida no escribió sino artículos especializados. 

Aprendiz de sociólogo. ¡Otra paradoja histórica entre ambos dos! 

Narrador. La cátedra de filosofía llegó ciertamente, pero llegó demasiado tarde. Hasta 1914 y en la entonces marginal Universidad de Estrasburgo. 

Analista. Se ha conjeturado que la sociología alemana hubiera desarrollado investigaciones sorprendentes con la mancuerna Simmel y Weber operando en Heidelberg. 

Aprendiz de sociólogo. Quizás hubieran firmado en coautoría algunos tipos ideales de vagabundos o de la coquetería. 

Narrador. Al margen del reconocimiento en vida que gozaron ambos pensadores por parte de estudiosos de primera línea como Mannheim, Jaspers o Lukács, entre muchos otros, su transmutación en clásicos se dio de manera desfasada. 

Analista. La de Max Weber vino de menos a más en Heidelberg, y de manera vertiginosa. 
Comentarista. Y Talcott Parsons se encargará de catapultarlo en Estados Unidos durante los años de 1930 y 1940. 

Analista. La de Simmel, en cambio, tardó casi un siglo. 

Comentarista. En efecto, la Escuela de Chicago será el foco extranjero que se apropiará de Simmel, pero reconfigurado en el llamado “interaccionismo simbólico”. 

Aprendiz de sociólogo. Es cierto que la negación de Simmel por Simmel resulta chocante o extraña. El mundo intelectual no sólo lo celebra, sino que ve en él una vía sui generis para salir de la “Santísima Trinidad” que representan Marx-Weber-Durkheim. 

Comentarista. En efecto no hay curso de formación básica que excluya a algún miembro de esta tríada. Por el contrario, es cosa inusual que Simmel concentre el interés de cursos formativos u obligatorios. 

Aprendiz de sociólogo. Así las cosas, sigue siendo Simmel muy Simmel, ¿no?: resbaladizo, de difícil clasificación, una cosa extraña. 

Analista. ¡Quizá para bien! 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio 05. ¿Por qué Georg Simmel renegó de la Sociología? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo tranqui): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Frisby, D. (2014). Georg Simmel. Fondo de Cultura Económica.

Lepenies, W. (1994). Las tres culturas. La sociología entre la literatura y la ciencia. Fondo de Cultura Económica. 

Zabludosky, G. y Sabido, O. (2022). “Prólogo”. En Georg Simmel, Sociología. Estudios sobre las formas de socialización. Fondo de Cultura Económica. 

Weber, M. (1981). “La sociología de Georg Simmel”. Papers: Revista de Sociología, 15: 147-151. https://papers.uab.cat/article/view/v15-george-simmel/pdf-es 

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Episodio 04. ¿De qué otro modo puede contarse la herencia durkheimiana?

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Episodio 04. ¿De qué otro modo puede contarse la herencia durkheimiana?
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Milagros IA aguarda el touch de inicio por parte del usuario. En el primer intercambio el usuario se rinde ante la tradición teórica francesa, pero desconoce las motivaciones de la fascinación de moros y cristianos por Émile Durkheim. Milagros IA reconstruye su formación inicial, el respaldo a su carrera intelectual por parte de su entorno familiar y su destreza en la coordinación de investigaciones colectivas. Poco se habla de sus esfuerzos como cabeza en jefe de la trascendental revista El año sociológico (1898-1913) y del grupo de jóvenes investigadores aglutinados en torno a ella. Además, se analiza cómo su figura fue decisiva en generaciones posteriores, consolidando las bases para el libre despegue de la sociología en Francia.

El episodio termina destacando uno de los máximos aportes de la herencia durkheimiana: la disposición de investigar los hechos sociales como realidades objetivas.

Sonido ambiente: Se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.
  
Milagros (voz angelical, suave, cordial). Bienvenido, bienvenide, bienvenida, acabas de adquirir Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas.
 
Usuario. ¡Qué tal eh! ¡Me encanta!, ¿y cómo funciona?
 
Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida.
 
Usuario. Muy bien Milagros. Déjame ver: fíjate que estoy mega interesada en el mundo intelectual francés.
 
Milagros. ¡Excelente!, la patria de la razón.
 
Usuario. ¡Exacto! Pero me temo que no sé gran cosa sobre Émile Durkheim, se lo menciona mucho y me gustaría saber acerca de qué va la cosa. 

Milagros. Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre la actividad intelectual de Émile Durkheim y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar.
 
Usuario. ¡Perfecto! Realmente me gustaría descubrir algo fuera de serie. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Disculpa Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, ¿cómo decirlo? Bueno, me encantaría también que yo misma aparezca en el relato.
 
Sonido: A complex sound of a transition to an unknown dimension.
 
Aprendiz de socióloga / usuario. Como si se tratase de una cuestión de un genio creador, de un esfuerzo estrictamente individual, circula fácil la percepción de que Émile Durkheim fue uno de los fundadores de la sociología. 

Comentarista. Es una percepción de uso corriente que esconde lo fundamental. 

Analista. Para nuestro gusto Durkheim fue el epicentro de un movimiento intelectual que despejó incógnitas e impugnaciones sobre la sociología que impulsaba en Francia. 

Narrador. Los ataques provinieron de todos los frentes. Los filósofos de derechas criticaron el “tufo alemán” de sus escritos. Señalaron además que las innovaciones de método o de lenguaje especializado desvirtuaban la formación clásica humanista y el buen francés. Los socialistas, por su parte, lamentaron la falta de arriesgue de la nueva empresa. Denostaron que esta sociología se formulara ajena a la lucha abierta por el socialismo en Francia. 

Aprendiz de socióloga. ¿Y qué ondón con los sociólogos de su tiempo? 

Narrador. Los sociólogos contemporáneos de Durkheim le regatearon siempre el “halo metafísico” de sus teorías. 

Aprendiz de socióloga. Así las cosas, me pregunto de qué otro modo es posible contar la herencia durkheimiana. 

Narrador. De intercambio académico en Alemania, en el período lectivo de 1885 y 1886, Émile Durkheim despertó para la Sociología. 

Analista. En efecto, proveniente de Alemania regresó con el proyecto de distanciarse del pensamiento especulativo a la Comte, o a la Spencer, y avanzar investigaciones teórico-empíricas como las que conoció justamente en su estadía foránea. 

Aprendiz de sociólogo. ¡Fíjense ustedes la importancia de los viajes y las estadías extranjeras para abrir el seso y las neuronas! 

Comentarista. Esta estancia en Alemania le permitió a Durkheim conocer de cerca las investigaciones que Wilhelm Wundt desarrollaba en psicología. O las investigaciones que los “socialistas de cátedra”, Schmoller, Brentano y compañía, coordinaban en materia de economía política. 

Narrador. Poco después de la estadía alemana, en la ciudad de Burdeos, vino en realidad su período intelectual más fecundo. 

Analista. A la edad de 34 años, publicó su tesis doctoral, De la división del trabajo social, en 1894. 

Comentarista. Una tesis que tuvo un largo período de gestación, pues el primer borrador fue escrito diez años antes y la versión definitiva no estuvo lista sino hasta el 24 de marzo de 1892; luego la defendió en La Sorbonne el 3 de marzo de 1893. 

Aprendiz de sociólogo. Esperen un poco. ¿La tesis doctoral a los 34 años? ¿Diez años de gestación? Vaya que se quemó una buena bolsa de tiempo ¿eh? 

Analista. Una dedicación privilegiada que pudo darse gracias al soporte financiero, logístico y doméstico que le proveyó la familia de su mujer, Louise Dreyfus. Sin este respaldo a la mano Durkheim no hubiera podido invertirse por entero a su vocación intelectual. 

Narrador. Durkheim publicó en seguida Las reglas del método sociológico, en 1895. Dos años después dio a conocer la monografía El suicidio. Y, sobre todo, fundó, organizó y coordinó los trabajos colectivos de la revista El año sociológico

Comentarista. Una publicación de periodicidad anual que estuvo activa entre 1898 a 1913. 

Analista. Se habla poco, o se sabe poco, de su faceta de editor de esta revista trascendental. 

Aprendiz de sociólogo. ¡Yo no sabía nada! 

Analista. La revista daba a conocer monografías realizadas por miembros del grupo de jóvenes investigadores que Durkheim coordinaba y dedicaba centenas de páginas a una crítica bibliográfica de lo escrito en materia de ciencias sociales en Alemania, Inglaterra, Italia y Estados Unidos. 

Narrador. Durkheim publicó en vida decenas de artículos, la mayor parte destinados a su revista. Y su obra teórica culminó prematuramente con Las formas elementales de la vida religiosa, de 1912. 

Analista. La religión, postulaba Durkheim, es el sistema de símbolos por los que la sociedad toma consciencia de sí misma, la forma de pensar propia del ser colectivo. 

Comentarista. Una investigación etnográfica sobre el totemismo en Australia, apoyado por sus colaboradores Mauss y Hubert. Una investigación que le permitió profundizar en su sociología de la religión y plantear una teoría del conocimiento.  

Analista. Vale señalarse que la trayectoria intelectual de Durkheim será la trayectoria de muchos otros que vinieron con él y después de él. 

Narrador. Formados en la Escuela Normal Superior, escuela de élite y prestigiosa, una pléyade de jóvenes filósofos mutó en antropólogos, sociólogos o historiadores bajo la guía de Durkheim. Podemos destacar a Marcel Mauss, su sobrino. Pero también a Henri Hubert. Célestin Bouglé, Paul Fauconnet y François Simiand. Maurice Halbwachs y Lucien Lévy-Bruhl. 
Aprendiz de sociólogo. ¡Pura artillería pesada! 

Narrador. El estallido de la Primera Guerra Mundial, sin embargo, cortó de tajo las actividades del grupo. El propio Durkheim y su hijo André, aspirante a lingüista-sociólogo, futura pieza clave de las investigaciones durkheimianas, fueron muertos de la guerra. 

Analista. André Durkheim cayó en el frente de Bulgaria y el corazón de papá Durkheim no resistió la muerte de su hijo. 

Narrador. Su sobrino Mauss se desempeñará como albacea, será continuador sobreviviente de la obra de su tío y se desempeñará como editor de la revista El año sociológico durante el breve período de 1924 a 1927. 

Analista. Sin embargo, Mauss sólo pudo editar dos números de la nueva serie. 
Comentarista. Pierre Bourdieu fecha el declive de esta herencia en 1927. Año justamente del último número de El año sociológico bajo la dirección de Mauss. 

Analista. Un declive a causa del ascenso de filosofías individualistas a la Henri Bergson y del interés suscitado en Francia por la fenomenología de Husserl. 

Narrador. Muerto Mauss en 1950, la herencia fue resucitada posteriormente por Georges Gurvicht, Fernand Braudel, Claude Lévi-Strauss y, años más adelante, Pierre Bourdieu y su grupo. 

Analista. Una herencia que fijó un punto sólido de partida. 

Aprendiz de sociólogo. La sociedad, mis niños, es superior a los individuos. 

Analista. Una herencia que propugnó también por una disposición particular frente a los objetos de estudio: investigar los hechos sociales como si se tratara de cosas del mundo exterior.  

Aprendiz de sociólogo. Hechos plenamente identificables, porque los hechos sociales son generales, exteriores y coercitivos a los individuos. 

Analista. Así las cosas, Émile Durkheim fue el cabeza en jefe de un movimiento que llevó a cabo una intensa actividad intelectual, valorada en investigaciones, publicaciones y debates públicos que posibilitaron la aspiración de toda una generación. 

Comentarista. El libre despegue de la sociología en Francia con el amanecer del siglo XX. 
Aprendiz de sociólogo. Nada más, ni nada menos, mis niños. 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio 04. ¿De qué otro modo puede contarse la herencia durkheimiana? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo ska): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento.

Bourdieu, P. (2016). Autoanálisis de un sociólogo. Anagrama. 

Fournier, M. (2014). Émile Durkheim (1858-1917). Fondo de Cultura Económica. 

Lepenies, W. (1994). Las tres culturas. La sociología entre la literatura y la ciencia. Fondo de Cultura Económica. 

Lukes, S. (1972). Émile Durkheim. His Life and Work. A Historical and Critical Study. Harper & Row. 

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Episodio 03. ¿Cuál fue la contribución de Engels en la creación del marxismo? 

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Episodio 03. ¿Cuál fue la contribución de Engels en la creación del marxismo? 
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Centella el logotipo de Milagros IA en el dispositivo personal. Al inicio de la conversación, el usuario comenta su frustración con la lectura de El Capital, pero obtiene oxígeno cien por ciento puro con Engels. Para zanjar esta contradicción, Milagros IA recrea la colaboración entre Marx y Engels en la creación del marxismo. Se valora el apoyo financiero e intelectual de Engels, así como su desempeño como primer o segundo lector –además de Jenny von Westphalen– de los borradores de Marx.

En esta colaboración adquiere un valor imponderable la correspondencia privada con Marx y la posterior edición y divulgación de la obra teórica de Marx. Se destaca cómo el estilo claro de Engels facilitó la difusión del marxismo como un cuerpo científico enviado a las masas y se abordan críticas contradictorias sobre su papel de editor o divulgador.

Sonido ambiente: Se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido alegre particular.  
Milagros (voz angelical, suave, cordial). Bienvenida, bienvenido, bienvenide, acabas de enchufar Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Órales!, vaya, ¿en verdad? ¿Y cómo funciona esta maravilla? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida. 

Usuario. Bueno, Milagros, ¡yo estoy interesado en la sencillez de las cosas! 

Milagros. ¡Excelente!, porque los tiempos que corren son tiempos de contarnos de un modo atractivo las historias que valen la pena contar. 

Usuario. ¡Exacto! Ahora, mm, estoy algo perdido con el origen del marxismo. Una teoría total que explica los problemas fundamentales de nuestro tiempo. Si uno sufre el mega estrés, no eres tú, es la súper explotación; si uno trae el desamor, no eres tú, es la falsa conciencia; si uno suda la ansiedá, no eres tú, es la alienación. 

Milagros. Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre la colaboración entre Engels y Marx y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar. 

Usuario. ¡Claro! Porque leo a Marx y ¡no, bueeno!, me pierdo con gran facilidad, pero leo a Engels y todo es luz de día. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Disculpa, Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, me encantaría… ¿cómo pedirlo? Me encantaría que yo mismo aparezca en el relato. 

Sonido ambiente: Transición a una dimensión desconocida. Se escucha el mecanismo de una máquina mecánica. 

Narrador. Gracias al soporte financiero del industrial Engels, Marx pudo sentarse a escribir su obra y sortear los huracanes económicos que lo acecharon durante toda su vida. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Este auxilio inexpugnable, ¡bien le mereció a Engels el Premio Nobel de la Amistad!, ¿no es cierto? 

Comentarista. ¡Qué duda cabe! 

Analista. Aunque en algún lugar el propio Engels se redujo a una nota al pie de página en la obra teórica de Marx, el juicio es modesto, ciertamente, pero totalmente equivocado. 

Comentarista. La relación colaborativa entre ambos muestra a un Engels decisivo. 

Aprendiz de sociólogo. Yo he estado leyendo algunas páginas de la correspondencia entre Marx y Engels. Y miren: cuando Engels, el 24 de enero de 1864, le escribe a Marx sobre el deceso de su mujer, Mary Burns, Marx le da el pésame desde luego, pero de inmediato le pregunta si no tiene consigo la plata que Engels se comprometió a enviar. “Vaya ocasión —le recrimina Engels— para recordarme lo del dinero”. 

Analista. Fue la única vez que Engels consignó un reclamo personal y, pese al estado adverso de sus bolsillos, Engels le planteó a Marx tres escenarios de asistencia económica. 

Comentarista. Al margen del granito en el arroz, se trata de una correspondencia rica en toda clase de observaciones, lecturas, notas de trabajo, conspiraciones y fuente inagotable de ideas. Esta correspondencia, de igual modo, es un registro invaluable de las condiciones materiales de la producción intelectual de estos autores. 

Analista. Según las cuentas de Lenin, hace ya tiempo, la correspondencia entre Marx y Engels sumaba más de 1,386 cartas intercambiadas durante cerca de 40 años sin interrupción alguna. 
Aprendiz de sociólogo. ¡Estos tipos sí que escribían! 

Comentarista. Esta correspondencia bien vale ser vista como uno de los mejores ejemplos de la historia intelectual. Impresionante máquina de ideas intercambiadas entre amigos. 

Analista. No debe perderse de vista que Marx se hizo marxista con la lectura de los primeros libros marxistas avant la lettre de la historia. 

Comentarista. ¡Escritos justamente por Federico Engels! 

Analista. Claramente: El “Esbozo de Economía Política” de 1844 y La situación de la clase obrera en Inglaterra de junio de 1845. 

Comentarista. En ese libro inaugural avant la lettre del marxismo, Engels describió hasta el hartazgo las condiciones de miseria y de explotación en las que se encontraba el proletariado en el país capitalista más avanzado del mundo, Inglaterra. 

Aprendiz de sociólogo. Así las cosas, ¿fue Federico Engels el padre del marxismo? 

Analista. Pactada la amistad entre ambos pensadores, Marx tenía que convencer siempre a Engels para avanzar en sus escritos teóricos. Engels funcionaba como primer o segundo lector de Marx. El otro lector era Jenny, la esposa de Marx. Ambos eran filtros decisivos, puntillosos críticos. 

Comentarista. Como Marx era un tipo gruñón y quisquilloso, Engels recurría a Jenny von Westphalen para destrabar los desacuerdos. 

Analista. Si Jenny le daba la razón a Engels, Marx cedía finalmente. 

Narrador. Muerto Marx en 1883, Engels resguardó hasta su muerte el cajón donde Marx había archivado todos los manuscritos. Muerto Engels, esta herencia pasó a Eduard Bernstein, su secretario personal. Y muerto el secretario de Engels, en 1936, el archivo se trasladó a Amsterdam, Holanda, donde residen actualmente la mayoría de los originales de Marx. 

Analista. A diferencia de la escritura de Marx, compuesta de frases subordinadas, llena de latinismos y de referencias bíblicas o algún pasaje de la mitología griega, la de Engels era ¡cristalina y pedagógica! 

Narrador. Hasta donde le alcanzó la vida, Engels se encargó de organizar, reescribir, prologar y publicar buena parte de los manuscritos, las notas de trabajo, así como de volver a publicar libros de Marx que habían salido de circulación. 

Analista. No sólo lo anterior. Engels escribió también libros de divulgación y de acceso a un público más amplio. Como Del socialismo utópico al socialismo científico de 1890. 

Comentarista. Sin embargo, la historia del marxismo colocó a Engels en blanco de todas las críticas posteriores, todas ellas contradictorias. Entre las más sobresalientes podemos mencionar la crítica que le impugnó a Engels traducir fielmente a Marx”. O aquella otra donde se le señaló a “Engels como el distorsionador de Marx”. O el achaque malévolo donde “Engels era la fuente hegeliana de Marx”. O, finalmente, donde la crítica ve a “Engels como el cientificista del marxismo”. 

Analista. Frente a una Europa seducida por las teorías de Marx con el amanecer del siglo XX, atractiva particularmente para sindicatos y partidos socialistas, Engels presentó el marxismo como una obra ilustrada, racionalista o científica. 

Comentarista. También señaló, no menos decisivo, lo que era indigno de la teoría marxista. 
Aprendiz de sociólogo. En conclusión, Engels no obtuvo el Premio Nobel de la Amistad, pero sí fue el autor decisivo del marxismo enviado a las masas. 

Analista. Un marxismo como supuesto cuerpo sistemático, coherente y completo. 
Aprendiz de sociólogo. Así las cosas, entonces, podemos concluir que ¿fue Federico Engels, el primer gran marxista? 

Analista: Pasa que… ¡Todo lo indica! La crítica de fuentes nunca falla. 
Sonido ambiente: Transition sound. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio tres: ¿Cuál fue la contribución de Engels en la creación del marxismo? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves.  Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Sonido de transición. 
Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo ska): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Lenin, V. I. (2000). La correspondencia entre Marx y Engels. En Marxist Internet Archive. <https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1913corr.htm >.

Musto, M. (2018). “La vida de Marx en la época de los Grundisse: notas biográficas de 1856-1857”. En Marcello Musto (Ed). Los Grundisse de Karl Marx. Fundamentos de la crítica de la economía política 150 años después, pp. 223-238. Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional de Colombia.

Musto, M. (Ed). (2018). Los Grundisse de Karl Marx. Fundamentos de la crítica de la economía política 150 años después. Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional de Colombia.
 
Pérez Soto, C. (2017). Clase 2. Engels y la Primera Internacional. En Historia del marxismo. Curso impartido en la sede del Partido Socialista de Chile. <https://www.youtube.com/watch?v=cd6yBhcatrw&t=4407s >. 

Rallo, J. R. (20 de mayo, 2020). Posts en Twitter. En X. <https://twitter.com/juanrallo/status/1527699742578327552/photo/1>.

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Episodio 02. ¿Cuáles fueron las condiciones materiales de producción de aquello que Marx escribió sobre México?

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Episodio 02. ¿Cuáles fueron las condiciones materiales de producción de aquello que Marx escribió sobre México?
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Disponible en la pantalla de su móvil inteligente, una usuaria del marxismo inicia su interacción con Milagros IA. Desconcertada por el eurocentrismo explícito de la teoría marxista, Milagros IA le sugiere escarbar en lo escrito por Marx sobre su México mágico. Para ello es de invaluable valor la correspondencia privada entre Marx y Engels y los artículos publicados en The New York Daily Tribune. Una publicación de orientación socialista, de gran relevancia en la trayectoria periodística de Marx.

El episodio resalta los juicios privados pero excesivos de Marx sobre México. Una precipitación orientada por la efervescencia de las revoluciones en Europa de mediados del siglo XIX. Un impacto que se filtrará en la lectura marxista de los saldos posteriores de la guerra de intervención de Estados Unidos sobre México entre 1846 y 1848.

 Sonido ambiente: Se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.

Milagros (voz angelical, suave, cordial, humana). Bienvenida, bienvenido, bienvenide, acabas de conectarte con Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. ¡Qué wow!, oye, y ¿cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida. 

Usuario. Bueno, Milagros, ¡yo soy marxista! 

Milagros. ¡Vaya! Aún no se extinguen del todo. Recuerdo la frase célebre de Marx, aquella de que Marx se decía que él no era marxista. 

Usuario. Pues bien. No sé, mmm, he estado pensando un tanto sobre el supuesto eurocentrismo explícito de la teoría marxista. 

Milagros. Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre lo que Marx escribió sobre México y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar. 

Usuario. ¡Claro!, porque… vaya, ciertamente, no estoy tan familiarizada acerca de qué cosas dijo Marx sobre mi México mágico. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, bueno, me gustaría… ¿cómo expresarlo? Me gustaría que todo mi conocimiento se incorpore en el relato. 

Sonido: A complex sound of a transition to an unknown dimension. 

Narrador. Desde que salió de Alemania, en 1843, Marx y su familia habían estado huyendo de la policía y de la persecución política. París, Bruselas y Colonia habían quedado atrás. Se habían instalado, no obstante, en Soho, un barrio marginal y periférico de la ciudad de Londres. Corría el año 1849 y Marx nunca más abandonaría la capital inglesa para sobrevivir. 

Analista. Los biógrafos de Marx han señalado que residir en Londres le posibilitó a Marx presenciar de cerca y teorizar los vertiginosos cambios de la sociedad capitalista más avanzada de la época. Además, sobre todo, le permitió la visita sistemática a la biblioteca del Museo Británico. El acervo más completo para la consulta y la crítica de las fuentes decisivas sobre Economía Política. 

Comentarista. Una disciplina que habían inventado los escoceses en sincronía con los ingleses, y que Marx venía estudiando desde que Engels le presentó su “Esbozo de economía política” en el verano de 1844. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Engels, ¡el caballero andante de los negocios!, ¿no es cierto? 
Comentarista. Más bien un administrador de una fábrica de su padre. “Cuchillos Engels”, si no mal recuerdo, con sede en la ciudad de Manchester. 

Narrador. Desde que se difuminó la aspiración a convertirse en un profesor en la Universidad de Berlín, Marx se había desempeñado como agitador y periodista. Ya como corrector, corresponsal, propagandista, editor en jefe o fundador de periódicos. Múltiples iniciativas periodísticas que fueron descabezadas por la persecución y la censura. 

Comentarista. Actividades que le permitían ganar algo de plata y dirigir los misiles comunistas a moros y cristianos. 

Analista. Es bien sabido el rechazo frontal de Marx a nunca asalariarse. En efecto, Marx fue un desempleado deliberado durante la mayor parte de su vida. Marx lo había conceptualizado como la negativa a devenir una máquina productora de dinero. Pudo sortear las tempestades, que no fueron pocas, gracias a la ayuda financiera del industrioso Engels. 

Narrador. La suerte de Marx, sin embargo, cambió en 1851. Su propuesta como corresponsal extranjero fue acogida con beneplácito por el periódico The New York Daily Tribune. Un rotativo estadounidense de orientación socialista. Esta actividad fue el único empleo formal que le duró más de una década hasta que la Guerra Civil estadounidense cortó de tajo la correspondencia con Marx. Fechado el 10 de marzo de 1862, fue el último artículo de opinión publicado de Marx. 

Comentarista. ¡Una impresionante cantidad de 487 colaboraciones enviadas! Los biógrafos de Marx han señalado que Engels era más bien el autor de las cuestiones militares y Marx de los acontecimientos históricos y políticos. 

Analista. La de 1850 es una década trascendental para Marx. Le pagaban dos libras esterlinas por cada artículo publicado y son los años también de la primera redacción de El capital
Comentarista. Conocida como los Grundrisse

Aprendiz de sociólogo. ¡Chale, esos no los he leído! 

Analista. De igual modo, me apena decirlo, es la década más difícil en la biografía de Marx. Su único hijo varón, Edgar de 8 años, murió de tuberculosis y se le murieron consecutivamente dos hijas bebés, que no lograron cumplir el año de vida. Es la década también en la que Marx comienza a lidiar con enfermedades, recaídas y severas molestias físicas que no le darán respiro. 

Comentarista. Fallecimientos y enfermedades asociados a las condiciones de miseria. 
Aprendiz de sociólogo. Si ustedes observan, si me permiten, las bases de una fructífera avanzada teórica de Marx fueron unas penosas condiciones de existencia. 

Analista. ¡Vaya hipótesis! 

Aprendiz de sociólogo. Una hipótesis con base en una concepción materialista de la biografía. 

Narrador. Los artículos pagados por parte del Daily Tribune le permitieron a Marx estar actualizado de la escena mundial. Pero en realidad, o en el fondo, Marx sigue de cerca el protagonismo de las dos naciones que empujan el capitalismo global: Inglaterra y Estados Unidos, la pujante potencia en ciernes. 

Aprendiz de sociólogo. Todo lo que tocan estas naciones, a la manera del rey Midas, lo convierten en capitalismo. 

Comentarista. Lo poco que Marx alude sobre México no es sino el correlato que registra Marx sobre el ascenso de Estados Unidos en la escena mundial. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Y entonces qué cosas escribió Marx sobre México? 

Analista. A propósito de alguno de estos artículos periodísticos sobre la guerra de Estados Unidos contra México, Marx le escribe a Engels un juicio excesivo. 

Comentarista. Bochornoso y archi-eurocéntrico. 

Narrador. Qué duda cabe. 

Comentarista. Pasaba que el fantasma de los estallidos de 1848 en toda Europa ejercía suma presión en los dos jóvenes amigos en la formulación de juicios definitivos sobre los acontecimientos históricos. 

Analista. Los jóvenes revolucionarios, Marx y Engels, deducían que la conquista yanqui sobre México traería la aceleración de la formación del proletariado y, más tarde que nunca, las condiciones objetivas para estallidos con sabor a revolución mundial. 

Aprendiz de sociólogo. ¡Ya digan de una buena vez qué diantres escribió Marx sobre México! 

Analista. Tras la derrota militar de México frente a Estados Unidos en el período de 1846 a 1847, Marx le escribió a Engels en correspondencia privada, fechada el 8 de diciembre de 1854… 
Aprendiz de sociólogo. ¡Por favor, se los ruego! 

Analista. Marx le escribió a Engels que todos los vicios de los españoles, fanfarronería y quijotismo, se mostraban en los mexicanos pero ¡elevados a la tercera potencia!, salvo la solidez de los españoles. 

Aprendiz de sociólogo. ¡Qué cosa tan bochornosa; no nos ayudes, papito Marx! 
Comentarista. Un exceso, ciertamente. Y como dicen por ahí, las grandes mentes cuando se equivocan… lo hacen genialmente. 

Aprendiz de sociólogo. Pero creo que Marx no se equivocaba. ¡No inventen, esperen! ¿Marx no adelantaba ideas-fuerza sobre la “esencia” del mexicano? ¡Una discusión 100 años antes de que la inaugurara el grupo filosófico Hiperión y la coronara el poeta Octavio Paz! 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros: IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio dos: ¿Cuáles fueron las condiciones materiales de producción de aquello que Marx escribió sobre México? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves.

Posproducción: Diego Valdez. Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Transition sound. Escuchamos un extracto de la composición (Estilo ska): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento. 

Dussel, E. (2013). Las metáforas teológicas de Marx. Docencia. 

Dussel, E. (2013). El último Marx (1863-1882) y la liberación latinoamericana. Docencia. 

Dussel, E. (2013). Hacia un Marx desconocido. Docencia. 

Marx, K. y Engels, F. (1939). México en la obra de Marx y Engels. El Trimestre Económico, 6(21), 84–140. https://www.eltrimestreeconomico.com.mx/index.php/te/article/view/1633  

Marx, K. (1968). Marx y América Latina. José Aricó (Comp.). Siglo XXI. 

Marx, K. (1973). Materiales para la historia de América Latina. José Aricó (Comp.). Ediciones Pasado y Presente. 

Musto, M. (2018). “La vida de Marx en la época de los Grundisse: notas biográficas de 1856-1857”. En Marcello Musto (Ed). Los Grundisse de Karl Marx. Fundamentos de la crítica de la economía política 150 años después, pp. 223-238. Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional de Colombia. 

Musto, M. (Ed). (2018). Los Grundisse de Karl Marx. Fundamentos de la crítica de la economía política 150 años después. Fondo de Cultura Económica y Universidad Nacional de Colombia. 

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Episodio 01. ¿Por qué Marx no pudo incorporarse como profesor en la Universidad de Berlín?

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Episodio 01. ¿Por qué Marx no pudo incorporarse como profesor en la Universidad de Berlín?
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Un usuario de nuestro tiempo se declara marxista en el primer contacto con Milagros IA. Consciencia de clase, el TikTok como el opio del pueblo, el comunismo como la única respuesta viable frente a la crisis estructural del capitalismo son intereses clave del usuario. Sin embargo, el usuario duda sobre la vida universitaria de Karl Marx. Bajo esta premisa, Milagros IA reconstruye una de las batallas filosóficas cumbres de la época justamente cuando Karl Marx entraba y salía de la Universidad de Berlín. Los saldos de aquella querella, definidos desde el poder monárquico de Prusia, orillarán a Karl Marx a abandonar una legítima aspiración –la carrera universitaria– y a abrazar con vértigo su pasión revolucionaria.

Sonido ambiente: Se enciende una poderosa máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida. 

Milagros (voz angelical, suave, cordial, humana). Bienvenido, bienvenida, acabas de encender Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte en tus inquietudes formativas. 

Usuario. Mmm, hola, vaya. ¿Y cómo funciona? 

Milagros. Formula el prompt y en instantes escucharás un relato justo a tu medida. 

Usuario. Bueno, Milagros, ¡yo soy marxista! 

Milagros. ¡Me alegro!, en estos días aciagos ya no pululan los marxistas. 

Usuario. ¡Exacto! Estoy bastante entendido sobre la consciencia de clase, el Tik Tok como el opio del pueblo y el comunismo como la única respuesta humana frente a la crisis estructural del capitalismo. 

Milagros. Te sugiero entonces formular tu inquietud sobre Marx y en instantes te proporcionaré el relato que deseas escuchar. 

Usuario. Bueno, mira, yo… yo no estoy tan seguro de qué pasaba cuando Marx entraba y salía de la Universidad de Berlín. Me gustaría descubrir algo sorprendente. 

Milagros. Generando una respuesta. 

Usuario. ¿Milagros? 

Milagros. ¿Deseas algo más? 

Usuario. Sí, bueno, me gustaría… ¿cómo decirlo? Me gustaría que yo aparezca también en el relato.
 
Sonido ambiente: A complex sound of a transition to an unknown dimension. 

Narrador. No tenía ni 20 años cuando Marx llegó a la Universidad de Berlín proveniente de la Universidad de Bonn. Su padre quería que Marx frenara sus últimos dispendios con respecto a los bares y la vida de noche. Un cambio en Berlín le haría mucho bien. Además, su padre deseaba que los estudios en jurisprudencia lo catapultaran a un puesto en la función pública prusiana. Una trayectoria, digamos, similar a la de él.

Analista. No sin razón los biógrafos de Marx resaltan sobre todo el período berlinés. Sin embargo, pocos ubican que Marx inició y terminó sus estudios universitarios en la Universidad de Bonn. 

Aprendiz de sociólogo / usuario. Así como lo cuentan, entonces, conocemos el motivo del porqué Marx se matriculó en la Universidad de Berlín, siguiendo de cerca las inquietudes de su padre. Pero no se menciona lo suficiente el regreso a la Universidad de Bonn. 

Analista. Un regreso con una tesis prácticamente terminada, asesorada por Bruno Bauer. Una tesis, como se sabe, sobre las diferencias entre las filosofías de la naturaleza de Epicuro y Demócrito. Un texto presentado en 1841, que le valió el doctorado.
 
Narrador. Cuando Marx entraba y salía de la Universidad de Berlín, tenía lugar una de las batallas filosóficas más trascendentes de la primera mitad del siglo XIX en Europa. 

Analista. El saldo de esta disputa, digámoslo de una buena vez, difuminó toda aspiración de Marx a incorporarse en el cuerpo de profesores de la Universidad de Berlín. 

Aprendiz de sociólogo. Esa no me la sabía. 

Narrador. La Universidad de Berlín era un foco de atracción en toda la zona germana porque Hegel había sido el foco brillante de atracción. 

Aprendiz de sociólogo. Hegel, ¿el oscuro, no? ¡Ah, no!, ese era Heráclito. 

Analista. Cuando Hegel muere, en noviembre de 1831, se desata una encarnizada batalla por su interpretación. 

Aprendiz de sociólogo. Una disputa que había iniciado ya en tiempos del profesor Hegel. 

Analista. Hablamos de una frontal batalla de ideas filosóficas. Una disputa también intergeneracional. Una interpretación que intentó zanjarse, al menos temporalmente, desde los tentáculos del poder monárquico. 

Aprendiz de sociólogo. ¿Tanto así? Achis achis los mariachis

Analista. Los alumnos más viejos de Hegel identificaron su filosofía como una sofisticada teología cristiana. En cambio, los discípulos más jóvenes y radicales, Feuerbach o Bruno Bauer entre los conocidos, la criticaron o intentaron radicalizar sus argumentos más oscuros. 

Aprendiz de sociólogo. Como aquello de que “lo racional es real y lo que es real es racional”. ¿Oscuro, no? 

Analista. Había tal efervescencia por la interpretación entre las generaciones más jóvenes de filósofos, que el nuevo emperador, Federico Guillermo IV de Prusia, se decantó por traer al viejo filósofo Schelling para liquidar la disputa. 

Narrador. Eran los años más oscuros en Europa. Un período en el que se tejió un pacto entre Prusia, Austria y Rusia de censurar toda crítica a la religión. Schelling entonces preparó la embestida y aguardó el mejor momento. Y cuando se iba a conmemorar un decenio de la desaparición de Hegel, Schelling inauguró su cátedra justamente el 14 de noviembre de 1841. 

Aprendiz de sociólogo. Era probablemente un domingo, al medio día y hacía frío. Y se trataba de la mismísima cátedra de filosofía que había pertenecido al profesor Hegel.  

Analista. En aquella ocasión, frente a un salón desbordado de asistentes, Schelling sostuvo una idea contradictoria. Refiriéndose a la filosofía en boga, la hegeliana, planteó que era reaccionaria y subversiva. Un binomio intolerable y pernicioso. Engels, Bakunin y Soren Kierkegaard se encontraban entre los asistentes de esta clase inaugural. 

Narrador. Diseñada desde la monarquía prusiana y ejecutada por el reaccionario Schelling, se había desencadenado una alucinante ofensiva contra los hegelianos de izquierda. Feuerbach se fue al campo a criar gallinas y Bruno Bauer devino exégeta de textos bíblicos. A Marx se le cerraron todos los espacios en la Universidad de Berlín. Y asesorada inicialmente por Bauer, presentó su tesis en la Universidad de Bonn y poco después Marx partió a Francia. 

Analista. Esta desaforada cruzada significó para Marx la muerte de una legítima aspiración, pero iniciaba con vértigo su pasión revolucionaria. 

Sonido ambiente: Transition sound to a happy and cordial dimension. 

Milagros. Acabas de escuchar: Milagros. IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Episodio inaugural: ¿Por qué Marx no pudo incorporarse como profesor en la Universidad de Berlín? Escrito y producido por Fernando Beltrán Nieves. Posproducción: Diego Valdez. Una iniciativa de investigación producida por el Departamento de Estudios Culturales de la UAM, Unidad Lerma. Y del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2025. 

Sonido ambiente: Transition sound. 
Sonido ambiente: Escuchamos un extracto de la composición (Estilo ska): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento.

Attali, J. (2019). Karl Marx o el espíritu del mundo. Fondo de Cultura Económica. 

Duque, F. (1999). La restauración. La escuela hegeliana y sus adversarios. Akal. 

Dussel, E. (s.f). 5 de mayo de 1818: nace Karl Marx. La Jornada

Marx, K. (1987). La ideología alemana. Grijalbo. 

Marx, K. (1987). Tesis sobre Feuerbach. En La ideología alemana. Grijalbo. 

McLellan, D. (1977). Karl Marx. Su vida y sus ideas. Grijalbo. 

Pérez Soto, C. (2010). Clase 1. Historia del marxismo. <http://sicarioinfernal.blogspot.com/2011/11/clases-historia-del-marxismo-carlos.html> . 

Pérez Soto, C. (2015). Brevemente Marx. Curso Clásicos del Pensamiento Social: Marx. Universidad de Arte y Ciencias Sociales ARCIS, <https://es.scribd.com/document/285999831/Perez-Soto-Carlos-Brevemente-Marx >.  

Pérez Soto, C. (2019) Sobre la relación entre Hegel y Marx. LOM ediciones. 
Uroeva, A. (2017). La primera traducción en Rusia. Revista Los trabajos y los días, año 9, núm 6/7, noviembre, pp. 67-106. 

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