Una usuaria llega a Milagros IA con una foto incómoda: Salinas al centro de la imagen, escritores alrededor y una muñeca de trapo, buchona en el sofá. La escena parece chisme cultural, pero plantea una pregunta mucho más profunda: ¿qué hacen los intelectuales cuando se sientan cerca del poder? Este episodio explora la relación entre prestigio, crítica y legitimidad durante el Salinato. Una conversación sobre micrófonos, mesas, presupuestos y zonas grises. Porque a veces el poder no necesita callar a sus críticos: le basta con invitarlos a la sala de estar.
Sonido ambiente. Se enciende una máquina digital y escuchamos un sonido positivo de bienvenida.
Milagros. (Voz suave, cordial, alegre). Bienvenide, bienvenida, bienvenido, acabas de enchufarte con Milagros, una Inteligencia Artificial generadora de esbozos narrativos. Estoy diseñada para ayudarte con tus inquietudes formativas.
Usuaria. ¡Qué onda con ésto! Suena poderoso y emocionante.
¿Qué ocupo?
Milagros. Formula el prompt, y en un abrir y cerrar de ojos, escucharás un relato a tu medida.
Usuaria. ¡Fantástico! Mira, Milagros, me siento algo perdida con ciertas cosas del pasado de nuestro México mágico. Neta, necesito ayuda.
Milagros. Formula el prompt…
Usuaria. De acuerdo. Espero no sonar como señora chismosa.
Milagros. Descuida, la investigación social le debe mucho a doñitas chismosas.
Usuaria. Dices bien. Resulta que… El otro día, en mis redes, me apareció una foto ¡rarísima!
Está Salinas rodeado de escritores y figuras bien conocidas. ¡Imagínate! Estaban el Monsi, Poniatowska, Aguilar Camín, García Márquez… gente crítica, ¿no?, según yo.
El detalle fenomenal es que en un rinconcito, en algún resquicio de un sofá, se observa una muñeca de trapo. ¡Todabuchona! Erótica, bustona, tropical.
Y yo me dije: a ver, espérate, deja de mirar a esa muñecona, y plantea lo fundamental. ¿Qué hacen todos esos ahí… juntos? Sonrientes, cómodos, al lado de ¡Salinas!
¿No se supone que los intelectuales estaban para criticar al poder?
Milagros. Generando una respuesta…
Usuaria. Oye, Milagros, otra cosita, me gustaría aparecer en el relato… ¿se puede?
Sonido ambiente. Sonido sofisticado de entrada a una dimensión desconocida.
Narrador. La famosa fotografía fue tomada por Pedro Valtierra en la Ciudad de México, el lunes 7 de septiembre de 1987. La escena ocurrió durante una comida en la Colonia Condesa, organizada por el periodista Iván Restrepo, poco antes de que Carlos Salinas de Gortari fuera “destapado” como candidato presidencial.
Comentarista (tono irónico, ligero). Hay fotografías que cuentan más de lo que muestran.
Algunas fotografías capturan un instante. Otras capturan una época.
Esa imagen produce extrañeza…
En el centro del encuadre está Salinas. A su alrededor, figuras del mundo intelectual y cultural: escritores, periodistas, ensayistas. Personajes con autoridad y capacidad para explicar la realidad mexicana.
Como si la crítica y el poder no estuvieran separados.
Usuaria / aprendiz de socióloga. ¡Exacto! Yo pensaba que los intelectuales estaban “del otro lado” de la línea.Preparando y descargando las armas de la crítica, pero no posando en fotos bien acá en comidas con políticos, secretarios de Estado y futuros presidentes.
Analista. Esta impresión es comprensible, pero también un poco ingenua. Porque los intelectuales no viven fuera del poder. Tampoco viven sólo dentro de él.
Se mueven en un espacio más complejo: el campo intelectual.
Usuaria / aprendiz de socióloga. ¿Un campo como el campo de fut?
Analista. No. No es un lugar físico ni un café de Coyoacán. Es un espacio de competencia por prestigio, por reconocimiento y, por autoridad intelectual y cultural.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Siento que está por venir lo más enredado, ¿verdad?
Comentarista. Prometemos no arruinarte el día con teoría. Solo la estrictamente necesaria para cocinar bien el chisme.
Analista. A ver… pensemos en esto como un juego, pero no cualquiera. Se trata de un juego serio y no todos entran en él con los mismos recursos o habilidades.
Hay quienes llegan con un nombre, un prestigio acumulado, una trayectoria, premios, revistas, lectores, vínculos y referentes.
Comentarista. Con capital… aunque no sea dinero.
Analista. ¡Exacto! Se le conoce como capital cultural, estrictamente simbólico. Y eso pesa, se trata de algo más sutil.
El campo intelectual es un espacio de lucha donde todos compiten por algo muy específico: quién tiene derecho a decir qué es válido, qué vale la pena discutir y qué versión del país merece ser escuchada o problematizada.
Algunas voces circulan con facilidad. Otras necesitan abrirse paso.
Usuaria / aprendiz de socióloga. O sea, que no es solo lo que dices, si no quién eres cuando lo dices.
Analista. Y quién te reconoce. Porque una idea sin espacios de circulación se queda sin aire.
Comentarista. (tono reflexivo, con peso) Y es precisamente ahí donde la fotografía empieza a decir algo más.
El campo intelectual presume autonomía, pero no está sellado.
Lo cruzan la política, los medios, el dinero, las editoriales, las universidades, los premios y el poder.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Quieren decir que, aunque proclamen a diestra y siniestra la libertad de pensamiento o de crítica, los intelectuales, en realidad, ¿no están tan libres como dicen?
Analista. Tienen márgenes de libertad, pero también reglas. Alguna no se escriben, aunque todos aprenden a reconocerlas.
Son reglas precisas de acción, de recompensas y también de castigos.
Los intelectuales, pueden ser críticos… pero necesitan visibilidad. Si no te leen, no existes.
Pueden ser independientes… pero necesitan lectores, premios, espacios de difusión y debate.
Pueden ser incluso radicales… pero necesitan de editoriales, periódicos, revistas, foros, becas e instituciones que te permitan hablar.
Comentarista. Dicho más fácil: no solamente importa la voz, importa quién tiene el micrófono.
Analista. Y aquí es donde Salinas supo cómo hacer las cosas. Fue un operador cultural, además de político.
Entendió algo clave: Gobernar implicaba mucho más que llevar a cabo reformas privatizadoras. Había que lograr que dichas reformas se vieran y sintieran naturales. El neoliberalismo en México, o el Salinato, no podía imponerse solo como política económica, tenía que convertirse en la manera en que la gente entendía lo que estaba pasando.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Te refieres a que no necesitas censurar, solo decidir ¿a quién le das el micrófono?
Analista. Creo que lo estás entendiendo muy bien.
A veces basta con organizar la agenda: qué palabras suenan modernas, qué ideas parecen razonables y cuáles quedan fuera de cuadro. Conducir la conversación.
Pero al mismo tiempo, necesitaba fortalecer los espacios culturales y mediáticos donde esas ideas podían volverse legítimas: revistas, editoriales, intelectuales visibles, espacios donde se “discutía” el país… pero dentro de ciertos marcos.
Usuaria / aprendiz de socióloga. ¿Como si no hubiera alternativa?
Analista. Exacto. El neoliberalismo fue mucho más que una política económica o una forma de gobierno tecnificada; se volvió una forma “natural” de ver el mundo.
Es lo que llamaríamos hegemonía. Cuando una forma de ver el mundo se impone, incluso para quienes no se benefician de ella.
Comentarista. Una especie de “así son ahora las cosas y nada más”… aunque la crítica o el descontento aullasen como perros o lobos.
Porque las narrativas de legitimación no andan en burro. Se construyen estratégicamente en artículos, ensayos, columnas, revistas, periódicos… música, comerciales, telenovelas, programas radiofónicos, muestras museográficas, y también en cenas, relaciones… y fotografías, como la de la muñeca buchona.
Así es que los intelectuales pueden ocupar distintas posiciones de: cercanía, crítica y ambigüedad.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Entonces… ¿los intelectuales apoyaban a Salinas?
Analista. Desde luego. Era un error vivir fuera del presupuesto. Ciertamente algunos intelectuales no lo apoyaron. Y otros… depende.
Y es ahí donde está lo crítico-fundamental.
Comentarista. Porque no es una historia de buenos y malos.
Es una historia de posiciones dentro de un campo de juego.
Analista. Hubo intelectuales muy cercanos al poder, que colaboraban directamente. Como por ejemplo Aguilar Camín o Enrique Krauze, quienes participaron activamente en la construcción de marcos de interpretación sobre el país, desde espacios editoriales y mediáticos.
Ahí tienes a Octavio Paz, una figura central del periodo, con revistas como Vuelta, desde donde no solamente escribía, sino también definía qué discusiones eran relevantes… y cuales no tanto.
Otros críticos moderados, que cuestionaban pero participaban, eran dialogantes… Alguien como Carlos Monsiváis, profundamente crítico del poder, publicaba en medios como La Jornada o Proceso, espacios que también formaban parte de ese campo.
Pero todos participaban en el mismo espacio de disputa simbólica.
Usuaria / aprendiz de socióloga. No entiendo… entonces, ¿no todos pensaban igual pero todos estaban metidos en el mismo juego? O cómo.
Analista. Sí. Desde posiciones distintas, todos participaban en la disputa por el sentido del país.
Comentarista. La frase “es un error vivir fuera del presupuesto” no funciona aquí sólo como chiste político. También revela una forma de relación histórica: el poder premia, integra, aproxima, reconoce. Y ese reconocimiento pesa.
Analista. La cercanía con el poder y en consecuencia con el gobierno podía abrir puertas: publicaciones, cargos, invitaciones, becas, foros, viajes, visibilidad. La distancia crítica podía dar prestigio. La oposición también podía convertirse en capital simbólico.
Usuaria / aprendiz de socióloga. O sea, hasta criticar puede darte lugar en la mesa.
Analista. Exacto. Criticar también posiciona. También produce prestigio. También circula. Y muchas veces circula en los mismos espacios que dice cuestionar.
Elena Poniatowska, por ejemplo, mantuvo una voz crítica constante, pero al mismo tiempo era una figura central del circuito cultural, porque era invitada, leída, escuchada…
Comentarista. Y también están los que parecen expertos en todo…
Analista. Los que opinan, explican, interpretan… y ayudan a que ese sentido común se mantenga.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Volvamos a la foto…
Salinas, escritores, periodistas, conversación, comida, sonrisas. Y al fondo, la muñeca “tetona”… (riendo) ¡Es que no la supero!
Comentarista. La fotografía muestra algo más complejo que el apego o el rechazo. Es algo más difícil de nombrar, es ambiguo.
Es una zona donde se cuestiona… pero sin salirse del espacio donde ese poder sigue siendo válido.
Usuaria / aprendiz de socióloga. ¿Cómo una especie de… doble juego, de doble moral? Eso es muy mexicano, muy de nosotros…
Analista. Más que doble moral, es una forma de relación.
Puedes criticar al poder y sentarte en su mesa. No porque no exista conflicto, sino porque el conflicto también tiene reglas.
Comentarista. Legitimidad sin unanimidad.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Entonces, ¿Salinas los convenció?
Analista. No necesariamente. Y sería difícil probarlo. Salinas no necesitaba que todos lo defendieran. Le bastaba conalgo más eficaz: que nadie pudiera ignorarlo.
El poder no siempre necesita imponerse por medio de la fuerza bruta. El poder opera mejor cuando integra, seduce, reconoce, invita. Cuando logra que incluso la crítica se mueva dentro de sus márgenes.
Usuaria / aprendiz de socióloga. (Un poco más seria) Entonces… esa foto qué es ¿un accidente?
Analista. No. Es casi una radiografía del instante donde había algunas tensiones:
Intelectuales que criticaban y denunciaban la desigualdad, pero participaban en espacios financiados por el Estado…
Carlos Monsiváis, Elena Poniatowska o incluso Carlos Fuentes, cuyas trayectorias críticas no los colocaban fuera del campo, sino en posiciones desde donde podían intervenir públicamente e incidir.
Intelectuales que defendían la autonomía o la cultura crítica pero aceptaban cercanía con el poder político y económico, al circular en distintas redes donde influían en la manera en que se interpretaba el país…
Ahí puedes ubicar figuras como Octavio Paz, Enrique Kauze o Héctor Aguilar Camín, que desde posiciones distintas, formaban parte de ese mismo espacio de circulación y de legitimidad.
Comentarista. La escena no habla de consenso. Habla de algo más complejo: del reconocimiento mutuo entre quienes se disputaban la autoridad para interpretar al país.
Narrador. Con la llegada tan controvertida de Salinas a la presidencia, el país entró en una etapa de reformas económicas profundas, apertura comercial, privatizaciones y reacomodos políticos. Pero el Salinato también reorganizó la escena y el campo intelectual.
Analista. Las fronteras entre crítica, cercanía y legitimación se volvieron más difusas. El intelectual ya no aparecía sólo como conciencia externa del poder. También podía ser consejero, interlocutor, polemista, invitado, beneficiario, adversario útil o crítico tolerado.
Comentarista. Nadie queda completamente fuera. Nadie ocupa todas las posiciones dominantes. Y esa ambigüedad no es un error del sistema: es uno de sus mecanismos.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Suena incómodo.
Analista. Lo es. Pero no se trata de acusar moralmente a cada figura de la foto.
Se trata de entender cómo funciona un campo donde las ideas necesitan instituciones, públicos, recursos y reconocimiento.
Comentarista. Y entonces la mirada regresa a la muñeca. Está fuera de lugar. Obliga a mirar la escena completa.
Analista. De pronto, la solemnidad pierde equilibrio.
La fotografía empieza a leerse de otra manera. Y la escena muestra algo de su propia construcción.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Entonces la muñeca termina diciendo más de lo que debería.
Comentarista. Durante un instante, el protocolo pierde compostura y la escena deja ver algunas de sus costuras.
Usuaria / aprendiz de socióloga. Ahora sí entendí. El problema no era sólo qué hacían ahí. El problema era todo lo que esa reunión permitía ver.
Comentarista. Porque al final, no todos los que salen en la foto están de acuerdo.
Analista. Pero todos aceptan que ese espacio cuenta. Y en el campo intelectual, estar en el lugar donde se decide qué cuenta ya es una forma de poder.
Usuaria / aprendiz de socióloga. ¿Y la muñeca?
Comentarista. Ah… esa sigue ahí. Buchona, incómoda y demasiado sincera…
Como una nota al pie que nadie pidió, pero que termina explicando toda la página.
Sonido ambiente. Transition sound to a happy and cordial dimension.
Milagros. Acabas de escuchar: Milagros. IA de esbozos narrativos. Un pódcast de investigación sociológica. Temporada dos, episodio ocho: Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error. Por una sociología de la intelectualidad salinista. Escrito por Elba Chávez Vizuet. Asesoría de guion: Fernando Beltrán Nieves. Postproducción: Diego Valdez.
Milagros. IA de esbozos narrativos es un proyecto de investigación asesorado por Daniel Hernández Gutiérrez. Producido por el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Lerma, en colaboración con el Programa de Maestría de Estudios Políticos y Sociales de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM.
En el marco del Programa de Estancias Posdoctorales por México, de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Producción 2026.
Sonido ambiente. Escuchamos un extracto de la composición (Estilo romántica): “Milagros, IA de esbozos narrativos” / 10 segundos aprox. De más a menos, desvanecimiento.
Aldrete, A. y Osorno, D.E. (Directores). (2017). La muñeca tetona. [Cortometraje documental]. Bengala.
Bourdieu, P. (2000). Cuestiones de sociología. Istmo.
Bourdieu, P. (1999). Intelectuales, política y poder. Eudeba.
Camp, R. A. (1988). Los intelectuales y el Estado en el México del Siglo XX. Fondo de Cultura Económica.
Para citar este episodio
Elba Chávez Vizuet. 27 octubre, 2026. Episodio 08. Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error. Por una sociología de la intelectualidad salinista. Milagros IA. URL: https://milagrosia.com/?p=594 [Consultado el 28/10/2026].